Opinión
Màrius Carol Pañella

Màrius Carol

Consejero editorial

La tormenta (política) perfecta

FUTUROS IMPERFECTOS

Nietzsche nos enseñó el camino para no desesperarnos: “Lo que no mata nos hace más fuertes”. Es posible que Pedro Sánchez se haya pasado el fin de semana leyendo al filósofo alemán, además de tener en la mesilla de noche la revista italiana L’Espresso , que le dedica la portada en calidad de “persona del año”, pues ve en el presidente español un modelo por sus políticas sociales y por su posicionamiento geopolítico. Sánchez asiste a la tormenta perfecta en su partido y en su Gobierno, puesto que a las acusaciones de corrupción de militantes que había ocupado altos cargos se han sumado en los últimos días las denuncias de acoso sexual contra dirigentes de la formación. El líder socialista prometió acabar con la corrupción y garantizar el feminismo, con lo que en las cañerías de la nave socialista se han abierto vías de agua que amenazan con el naufragio.

 
 Víctor Lerena / EFE

Sánchez no solo tiene la amenaza de jueces, policías y periodistas dispuestos a casi todo para echarlo de la Moncloa, sino también el enfado del #MeTooen el PSOE. No es fácil resistir al naufragio con tantos frentes abiertos. Sus socios están asustados ante la tempestad sobrevenida. Yolanda Díaz considera que la situación es insostenible y pide cambios. En el Gobierno o donde sea. No actúa como el pianista del Titanic , más bien se mueve como el oficial de a bordo más pendiente de encontrar su salvavidas que de cómo abordar la crisis.

Murakami dice que, si se sobrevive a la tempestad, al salir de ella uno no es la misma persona

Los dos últimos secretarios de organización del PSOE están imputados en un caso de corrupción que se extiende como una mancha de aceite, y Francisco Salazar, que hacía funciones similares, ha sido expulsado por las acusaciones de acoso de compañeras de partido. Sánchez debería preguntarse cómo le ha podido ocurrir y qué debe cambiar para que no le vuelva a pasar. En cualquier caso, incluso sus adversarios saben que el presidente está tocado, pero no hundido.

 Temen lo que escribió Murakami en Kafka en la orilla : “Una vez que la tormenta termine, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro de si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa es segura. Cuando salgas de esa tormenta no serás la misma persona que entró en ella. De eso trata la tormenta”.

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