
Iconografía imperial
Todos los presidentes de Estados Unidos gustan de generar una iconografía cuando cometen tropelías fuera de sus fronteras, más cerca o lejos de la legalidad internacional. George W. Bush se hizo fotografiar a bordo del portaaviones Abraham Lincoln con una pancarta detrás, tirando a cutre, con barras y estrellas y el mensaje “Misión cumplida”. No era la primera vez que se hollywoodizaba el final de una guerra.

De la administración Obama queda la estudiada fotografía de Pete Souza en la situation room de la Casa Blanca, con los altos mandos militares asistiendo a la captura de Osama bin Laden. Es una imagen que define muy bien una época porque habla el lenguaje de su tiempo: justo cuando YouTube se llenaba de reaction videos (gente filmándose mientras ve cosas en su ordenador), el mundo obtiene una fotografía buscadamente histórica que es esencialmente lo mismo. En esa foto, el punctum lo pone Hillary Clinton, entonces secretaria de Estado, que se tapa media boca con la mano, en un gesto de gravedad y hasta cierto punto performático de la feminidad. Se muestra más conmovida que los hombres que comparten sala con ella.
Trump se hizo montar una ‘situation room’ en Mar-a-Lago, con sillas doradas de Fin de Año
Una diferencia fundamental a la hora de representar el imperialismo estadounidense en el 2026, y a la hora de representar cualquier cosa en realidad, es que ya no podemos creer lo que ven nuestros ojos. De hecho, las primeras imágenes que circularon en redes y en algunos medios de Nicolás Maduro detenido eran falsas, generadas por IA. Siendo el actual ocupante de la Casa Blanca especialmente aficionado a las imágenes falsas, la cosa se vuelve aún más brumosa.
Trump ha querido tener también su momento de comandante en jefe y se hizo montar una situation room en Mar-a-Lago, su club/mansión, un apaño de gabinete de crisis con las sillas doradas que dos días antes habían servido para la gala de Fin de Año, unas cortinas que transparentaban y una tele montada que tenía en pantalla una pestaña de X, la red social que a nadie importa ya. Si Obama en la foto de Bin Laden va vestido de comandante en jefe casual , con la cazadora con logo y el polo al que tienen derecho los presidentes, Trump quiso que se le viera arreglado pero informal, con camisa, americana, gemelos dorados y sin corbata, anant per feina, recuperando a las malas lo que, ya lo dijo, siempre fue suyo.
