La compasión en la política

Las Claves

  • Donald Trump recibió abucheos en el Detroit Economic Club tras ser cuestionado por sus vínculos con el polémico inversor Jeffrey Epstein.
  • El mandatario ridiculizó

Resulta difícil habituarse a las formas de Donald Trump. Menosprecia a los desvalidos y arremete contra los vulnerables. Durante su estancia en el Detroit Economic Club recibió abucheos de varios empleados, quienes le recriminaron a viva voz sus vínculos con el círculo de Jeffrey Epstein, aquel inversor que se quitó la vida en su celda mientras aguardaba juicio. Permaneció en el foco de una enorme controversia internacional por agresiones sexuales y trata infantil.

Trump se rige por tres fundamentos que lo han impulsado a percibirse no únicamente como el dirigente de Occidente sino como el máximo estratega mundial: arremeter contra el adversario, desmentirlo todo constantemente y, ocurra lo que ocurra, proclamarse habitualmente vencedor.

09 January 2026, US, Washington: US President Donald Trump speaks to reporters as he departs the White House on January 9, 2026. Photo: Andrew Leyden/ZUMA Press Wire/dpa

 

Andrew Leyden/ZUMA Press Wire/dp / DPA / Europa Press

Sus parodias resultan ofensivas y en ocasiones despiadadas. Durante su intervención en Detroit se rebajó de manera fingida mediante una tos sarcástica dirigida al expresidente Joe Biden, quien sufre de un cáncer de próstata avanzado con metástasis. El público no mostró gracia y reaccionó con una quietud absoluta frente a un escarnio gratuito.

Si bien puede considerarse una actitud ingenua en la esfera política marcada por las redes sociales, la compasión representa una de las virtudes que distinguen a los grandes líderes. Se manifiesta cuando quien gobierna admite la dignidad humana, incluso la del oponente, a pesar de encontrarse ante posturas totalmente enfrentadas.

Los ataques implacables de Trump frente al padecimiento de Biden evidencian una carencia de empatía.

Esa ventaja que Trump cree poseer gracias a su mando, vigor y capital lo vuelve un dirigente que infunde miedo pero no consideración. Me vienen a la memoria varios casos de gobernantes de nuestra época que serán evocados por su dimensión altruista.

Nelson Mandela permaneció 27 años en prisión y, al asumir el mando, eludió las represalias y fomentó la unidad del país permitiendo la participación social de quienes antes lo custodiaban. Hizo uso de la clemencia y la empatía con el fin de impedir un conflicto interno.

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