
Tu memoria externa
Hace pocas semanas, una investigación de la Singapore Management University exponía que la acción continua de mirar y desbloquear el móvil es nociva no solo para nuestra capacidad de atención –cosa obvia–, sino también para la consolidación de nuestros recuerdos y memoria. Aunque sea fugaz, el cambio de tarea que implica dejar lo que estuviéramos haciendo para mirar la pantalla mina la profundidad cognitiva del cerebro, según los investigadores. Este y otros estudios científicos recientes han contabilizado a través del uso de apps el número de veces que desbloqueamos el teléfono y en muchos casos superan las 300 diarias; restando ocho horas de sueño, saldría a un desbloqueo cada tres minutos aproximadamente. Casi lo peor de todo ello es que cuando se preguntó a algunos usuarios de esos cuántas veces creían que lo habían hecho dijeron “alrededor de diez”. Es decir, carecían por completo de la conciencia de haber mirado el móvil.

Los especialistas insisten en que recuperar la memoria y la capacidad de concentración no pasa únicamente por usar menos el teléfono, sino por identificar y desactivar los automatismos que educan al cerebro para la distracción continua.
En este sentido, el profesor Charan Ranganath, director del laboratorio de Memoria Dinámica de la Universidad de California, publicó hace un par de años Por qué recordamos. En él remarca qué cuatro cosas laminan nuestra retentiva: no descansar, el multitasking, la monotonía y confiarse demasiado, esto es, creer que nuestra memoria sigue siendo la de antes.
Estudios científicos contabilizan el número de veces que desbloqueamos el teléfono y en muchos casos superan las 300 diarias
Tengo un amigo que ha dado con la solución: puesto que el móvil (y la edad) le están degradando la memoria a marchas forzadas y se siente incapaz de quitarse, ha ideado (es un decir) un método para recordarlo todo (es un decir). Fotografía aquello que necesita recordar. Fotografía (expresamente borrosa) la contraseña de su ordenador, que el departamento informático de su empresa le obliga a cambiar cada pocas semanas. Fotografía el interior de su nevera para saber qué tiene y qué no para cenar. Fotografía el estante de cereales del supermercado y marca con el editor de imágenes los preferidos de su hijo para no comprar la marca equivocada. También utiliza el móvil como agenda. Si va de viaje, fotografía o guarda como imagen billetes, vouchers de hotel y hasta su propia agenda o post-its con notas.
Ahora, lo único que debe recordar es que toda su vida cotidiana está en la cámara del móvil y hacer scroll hasta el día en que hizo la fotografía que busca. ¿Que cuántas tiene? Ayer, 47.233. Obvia decir que olvida borrarlas.

