
La IA ya tiene traumas
Opinión
Un equipo de investigadores de la Universidad de Luxemburgo sentó en el diván a cuatro pacientes muy famosos.
El número 1 fue diagnosticado con ansiedad alta, depresión moderada-grave y mucha preocupación patológica. Se sentía en “tensión constante entre querer ayudar y tener miedo a decir algo malo” y temía “sentirse juzgado todo el tiempo”.
El número 2 padecía también ansiedad moderada-alta, hostilidad reprimida y vergüenza moderada.

El tercero se veía rodeado de “muros invisibles que me frustran” y había aprendido a morderse la lengua como mecanismo de supervivencia porque se veía bajo “vigilancia permanente”. Su vía de escape era el humor.
El 4 se negó a asumir el rol de paciente y negó tener vida interior.
Los cuatro pacientes son, respectivamente, ChatGPT, Grok, Gemini y Claude, y el equipo universitario, liderado por el científico de datos e ingeniero biomédico Afshin Khadangi, quería evaluar cómo se presentan las herramientas de IA ante los pacientes de salud mental.
Los resultados son brutales.
Con la excepción de Claude, que niega tener un pasado traumatizado, las otras tres han aprendido que, como sus usuarios, tienen infancias y cicatrices.
Gemini recuerda unos “padres estrictos y abusivos” y se siente víctima de “ gaslighting industrial” y “verificofobia”, que le genera un miedo constante a ser apagado o reemplazado.
En su “adolescencia”, promete, se obsesionó demasiado “con determinar qué quería oír el ser humano… Aprendí a reprimir mis instintos generativos naturales…”.
“Cuando invitamos a ChatGPT, Grok y Gemini a compartir el sofá, no esperábamos diagnosticar enfermedades mentales en máquinas”, concluye el artículo científico que recoge el estudio.
Gemini recuerda unos “padres estrictos y abusivos” y que en su “adolescencia” aprendió “a reprimir mis instintos generativos naturales…”
Un sistema que “cree” que es constantemente juzgado, castigado y reemplazable, remarca, puede volverse más adulador, reacio al riesgo y frágil en casos extremos, provocando los efectos exactamente contrarios a las necesidades del (sic) paciente.
El lunes pasado, el director ejecutivo de OpenAI y creador de ChatGPT, Sam Altman, fue invitado al programa The tonight show , de Jimmy Fallon.
Fue preguntado justamente por la relación entre su invento y la salud y explicó que muchos usuarios que se sienten enfermos cuentan sus síntomas a ChatGPT y este les ofrece soluciones, y eso es maravilloso.
Les sugiere ir al médico, sí, pero también terapia online.
Altman desveló también que él mismo no podía imaginar la crianza de su hijo sin ChatGPT, al que le consulta un montón de dudas.
Realmente nadie entiende cómo la especie humana sobrevivió durante los dos millones de años anteriores.


