
El camino hacia las elecciones
El camino hacia las próximas elecciones generales parece que no conduzca, como siempre ha ocurrido hasta ahora, únicamente a ver quién gana y quién pierde tras las votaciones, sino a derrotar a Pedro Sánchez, lograr que abandone el Gobierno y la política activa y, de este modo, evitar que se convierta en el primer expresidente que asuma la posición de jefe de la oposición. Esta es la visión que se desprende de las palabras pronunciadas por Alberto Núñez Feijóo durante la 28.ª reunión interparlamentaria del partido, celebrada en A Coruña, cuando expresó su intención de reformar la figura del suplicatorio para que ningún aforado “esquive la justicia” y se asegure la impunidad. Con esta promesa electoral se transmite a la opinión pública la voluntad de hacer caer políticamente a Pedro Sánchez de manera irreversible y definitiva.

Por este motivo se intenta hacer converger los casos de corrupción, las denuncias por acoso sexual, la pérdida de apoyo por parte de sus socios de investidura y los datos de las encuestas que pronostican una derrota electoral con la visibilización de las facciones políticas dentro del propio PSOE que se pronuncian contrarias al presidente y secretario general. Todo ello se personaliza en la figura de un Pedro Sánchez que ha dado forma a una suerte de arcanum del poder autocrático más allá de las leyes.
En el PP está aflorando una estrategia que se basa en la minusvaloración de su capacidad para ganar las elecciones
Sin proponérselo, el PP está quedando atrapado en una estrategia que concentra sus energías en dejar sin salida al enemigo, olvidando explicar cómo ganará las elecciones a través de su programa de gobierno. Sin pretenderlo, en el PP está aflorando una estrategia que ya no se basa en los medios propios de una disputa clásica por el poder, sino en la minusvaloración de su capacidad para ganar las elecciones, pese a haber definido un proyecto político para España de volver a posiciones liberales, al respeto a la propiedad privada o a dar respuesta al fuerte endeudamiento del Estado. Debe recordar que se trata de llegar a gobernar ganando las elecciones, obteniendo una mayoría parlamentaria gracias al apoyo directo de los ciudadanos o a la capacidad de llegar a acuerdos con otras fuerzas políticas.
El camino hacia las elecciones que sugieren la retórica y las acciones del PP es lograr que, tras ellas, el presidente Pedro Sánchez se convierta en un expresidente, como lo son Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Este destino no puede ser decidido por ninguna fuerza política, sino únicamente por quien, una vez perdidas las elecciones, decide libremente cuál ha de ser su siguiente cometido político, si lo que se quiere es fortalecer la democracia.
