Opinión

Vender mejor las entradas

Los diversos conflictos aparecidos recientemente en torno a las actuaciones masivas de artistas como Rosalía, Bad Bunny o Lady Gaga evidencian el aumento del descontento y el enfado de los asistentes ante el modelo vigente de comercialización de tickets. El gran volumen de solicitudes genera demoras infinitas en los turnos digitales y, debido a la escasez de plazas, se están normalizando métodos injustos como las tarifas dinámicas o las reservas exclusivas, lo cual restringe las opciones de la audiencia común para asistir a dichas citas.

Especialistas y ciertos músicos investigan opciones distintas para comercializar pases de recitales con gran concurrencia, como la adjudicación directa o las rifas, tal como relatamos ayer en el espacio de Cultura. Este sistema es el utilizado, por ejemplo, por la FIFA para el acceso a encuentros de los Mundiales de fútbol, y bastantes voces resaltan su efectividad. La industria y los propios vocalistas tienen que impulsar esta conversación y probar otros modelos de negocio que disminuyan el enojo de los seguidores y eviten que la música en vivo se convierta en un privilegio de élites.