Opinión

Hombres que nos gustan

El azar ha permitido que visualizara dos largometrajes consecutivos protagonizados por figuras masculinas distintas y poco convencionales, carentes de niveles excesivos de testosterona y sin vestigios del típico señoro, machirulo o macho man que lamentablemente resultan tan frecuentes.

De esta manera contemplé en Filmin Cosas pequeñas como estas, basada en el texto de Claire Keegan, y al día siguiente en el cine Hamnet, a partir de la obra de Maggie O’Farrell. La primera pieza es un relato de mujeres, una crónica cruda sobre el sufrimiento de muchas féminas y sus descendientes en los conventos y lavanderías de las Magdalenas en Irlanda, curiosamente narrada desde la visión de un varón, Bill Furlong, carbonero, casado y con cinco hijas. Un hombre que huye de la brutalidad y los maltratos, a quien el hallazgo de que un grupo de muchachas son explotadas le remueve sus vivencias pasadas. Un ser empático y altruista. Magníficamente encarnado por Cillian Murphy, su respiración fatigada nos traslada la inquietud que padece por la desventura de otros. Una aflicción remota. Nos situamos en los años ochenta del siglo previo, si bien el comportamiento abusivo de esas religiosas se prolongó desde los años veinte hasta los noventa.

   
   LV

Retrocedemos varias centurias hasta el siglo XVI, en Stratford, junto a Will, quien acabará siendo la figura más ilustre de la dramaturgia. Dentro de Hamnet se relata de qué manera el sufrimiento tras el fallecimiento del pequeño se transforma en creación artística mediante Hamlet, uno de los dramas más escenificados de todos los tiempos. El progenitor de Hamnet, interpretado por Paul Mescal, representa, previo a su fama como el bardo, al descendiente del fabricante de guantes y esposo de Agnes, cuya singular relación sentimental descubriremos bajo su perspectiva. Agnes ( Jessie Buckley), una fémina rebelde experta en los misterios de la naturaleza y la botánica curativa, le revela a su hermano antes de contraer nupcias con Will: “Es el hombre con más cosas en su interior que he conocido nunca”.

Dentro de 'Hamnet' se narra cómo el pesar derivado del fallecimiento del pequeño acaba transformándose en la pieza creativa de 'Hamlet'

Will representa igualmente a un individuo que escapa de la agresividad, ya que la ha padecido directamente y se esfuerza al máximo por ahorrarles ese dolor a otros. No afirmaremos que fuera una persona libre de faltas, pues con el fin de convertirse en el Shakespeare que todos admiramos y progresar profesionalmente, partió hacia Londres para labrarse un futuro, abandonando a su esposa al cuidado de sus hijos. Una conducta tan habitual que se ha mantenido a través de las centurias.

De ser posible, antes de visionar estas destacadas adaptaciones fílmicas, lean las novelas de Claire Keegan y Maggie O’Farrell.. Y al momento de apreciar ambos excelentes largometrajes, podrán asegurar sin faltar a la verdad: “Me gustó más el libro”.

Gemma Sardà Llavina

Gemma Sardà Llavina

Ver más artículos

Redactora de Opinión de Guyana Guardian y novelista