Opinión

Las clarisas vuelven a casa

Durante el pasado mes de febrero, transcurridas unas jornadas desde el festejo de Santa Eulàlia, las religiosas clarisas que quedaban partieron del monasterio de Santa Maria de Pedralbes con rumbo a una instalación distinta de su orden. El acto en honor a la copatrona de Barcelona, que contó con la asistencia de los representantes municipales liderados por el alcalde, marcó el término de la estancia de las clarisas en el recinto erigido durante el siglo XIV por la reina Elisenda de Montcada, el cual funciona actualmente como espacio del Museu d’Històrica de Barcelona (Muhba). Al llegar este jueves la festividad de Santa Eulàlia, los ediles de Barcelona acudirán nuevamente a Pedralbes para respetar la costumbre establecida. En dicho lugar coincidirán con un reducido grupo de las monjas que retornarán temporalmente al sitio que constituyó su hogar hasta hace doce meses. Tal encuentro quizás represente el preludio de una vuelta permanente, una posibilidad que el alcalde Jaume Collboni manifestó querer ver cumplida durante el momento del adiós. Con la mirada puesta en el 2027, año en que se celebrará el 700.º aniversario desde que se inauguró el monasterio.