Opinión
Ignacio Orovio Monreal

Ignacio Orovio

Periodista

Pornografía aplicada

Opinión

Una de las armas que contra los abusos de los matones antimigratorios tienen los ciudadanos estadounidenses son sus teléfonos móviles.

Las ejecuciones sumarias de dos manifestantes en Minneapolis fueron grabadas por otros ciudadanos y eso ha permitido documentar tales barbaridades.

Pero ocurre que las brigadas del ICE disponen de esas mismas armas, aunque con capacidades multiplicadas.

Un manifestante detenido por el ICE en Los Angeles 
Un manifestante detenido por el ICE en Los Angeles Daniel Cole / Reuters

El ICE usa entre otras la app Mobile Fortify, una herramienta de reconocimiento facial de altísima (pero no total) fiabilidad, que desde los móviles de los agentes detecta en un lapso de 30 segundos la identidad y eventuales antecedentes penales, judiciales (o migratorios) de cualquiera que les pase por delante. Pura pornografía tecnológica.

Fortify fue desarrollada por la compañía Corsight. Entre sus directivos está Giora Eiland, un militar que hasta no hace mucho era jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Beniamin Netanyahu.

A Fortify no le importa si los manifestantes o maleantes llevan mascarilla o buffs contra el frío o los gases lacrimógenos. Su tecnología requiere teóricamente menos del 50% del rostro visible para un reconocimiento preciso.

En su web, expone como un gran logro que sus sistemas pueden detectar peligrosísimos delincuentes: por ejemplo, si una misma persona pasa tres veces en pocas horas delante de tu negocio. Pienso... Podría detectar yo a aquel vecino cuyo perro utiliza mi acera como váter?

La Electronic Frontier Foundation, una entidad que vela por los derechos fundamentales de los ciudadanos y que defiende (oh, dioses) que podamos circular por la calle sin ser sometidos a grabaciones aleatorias o sistemáticas, ha puesto de relieve los errores de Fortify.

Una empresa israelí que ha dotado de tecnología de reconocimiento facial al ICE la está experimentando en un aeropuerto europeo

Hace poco, una mujer detenida en Woodburn (Oregón) fue identificada con dos nombres distintos. Los dos equivocados. La mujer –optimista– ha demandado al ICE.

Corsight tiene clientes en Brasil, Colombia, India, por supuesto Israel, México, Sudáfrica, Tailandia, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Hungría y… la UE.

Se utiliza esta tecnología en escuelas de Brasil, en fronteras sudamericanas y, desde hace poco, y “a modo de prueba”, en un aeropuerto europeo no desvelado.

Es un camino habitual en la implantación de tecnologías que liquidan nuestras libertades: arrancan “a modo de prueba” y, ante el “éxito”, se les encuentra un acomodo legal.

Entonces... Podría yo...?

Acudo a la AppStore y, efectivamente, existe una app llamada Fortify. Es gratuita. ¿Es de Corsight? No parece: es una ayuda online para que los adictos al porno dejen de serlo.

Es de suponer que no emplea el reconocimiento facial.

Ignacio Orovio Monreal

Ignacio Orovio Monreal

Periodista

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Jefe de redacción de A Fondo. Anteriormente, en Cultura y Política, y encargado de tribunales en Barcelona y Madrid. Entre 2005-2007 cubrió el proceso de paz con ETA. Contacto: [email protected]