Opinión

Pausa fiscal por pirateo

Diversos de los 32 boroughs de Londres experimentaron, en noviembre del año anterior, una agresión cibernética que inhabilitó sus prestaciones municipales. El suceso ha sido superado excepto en Kensington and Chelsea, el distrito más próspero de la capital británica, donde, tres meses después, múltiples sistemas digitales continúan sin estar operativos. 

Por la parte que algunos calificarían de positiva, uno de los servicios caídos es el del cobro de tasas e impuestos, lo que ha dado a los casi 150.000 habitantes del borough unas inesperadas vacaciones fiscales. En lo negativo, siguen de baja servicios como el de trámites de compraventa de vivienda, permisos para la reforma o –lo más acuciante– distribución de ayudas municipales. 

Aunque sea el barrio con mayor renta per cápita de Londres, también habitan allí personas en situación de necesidad. The Times denunciaba esta semana la desesperación de algunas de ellas, incapaces ya de pagar alquileres o de vivir a costa de sus menguados ahorros.