
De bueno tonto, golpista mío
David Bowie murió dos días después de publicar Blackstar. Antonio Tejero, el día que desclasifican documentos de su único éxito: “Quieto todo el mundo”, una suerte de hit retro aeróbico que luego imitaron King África, Eva Nasarre y otros golpistas del buen gusto. Las estrellas son así. Hasta eligen el momento de su deceso.

Por esas cosas de la vida, la noticia me pilla en Burgos, en una tasca donde suena Joselito, lo que añade más dosis de irrealidad. Recuerdo que hace 45 años, quien sonaba en la radio sobre la mesa de la cocina, era What kind of fool? De la Streisand y los suspiros de Barry Gibb y mi abuela, a la espera de saber si en València sacaban o no los tanques. Lo hicieron un ratito, para que no se dijera.
La noticia sobre la muerte de Tejero
Este 23-F fue noche bonita en Burgos, y todo parecía girar alrededor de los nombres hasta lo de Tejero muerto y, antes, leyendo a su mujer diciéndole: de bueno eres tonto, Antonio. La noticia ha aparecido en el móvil de Eneka –quieto todo el mundo: con k – Moreno, periodista. Hablábamos de cómo nos molestaba de críos que nos dijeran mal el nombre o el apellido, que nos lo escribieran peor, que nos confundieran las letras. Así que recuerden que Eneka se escribe con k. También estaba con nosotros un Roberto que fue Alberto porque el abuelo encargado de registrarlo tuvo una duda –después de unos vinos, probablemente– y se equivocó, aunque el tiempo le dio la razón. Alberto es también periodista y se apellida Marroquín. Quieto todo el mundo ahora con no olvidar la letra n final. Podemos imaginar las caras y reacciones de unos padres que por la mañana tenían de hijo a un Roberto y al mediodía, el abuelo les entregó un Alberto.
En apenas un par de minutos me topé con cuatro Álvaros, los cuales en Burgos, por lo visto, se multiplican como ninjas en una cinta de la saga John Wick. Casi todos los Álvaros trabajan en librerías. Este Álvaro particularmente se apellida Manso y posee un local que heredó de su padre –más Álvaros, es un no parar–, un rincón para reposar, echarse en el suelo y disfrutar de un libro: Luz y Vida es su nombre. Si viajan a Burgos, no dejen de visitarla.
Si coinciden con Eneka, por favor digan bien su nombre y recuerden que, como bien supieron siempre los abuelos, Roberto solo es una manera equivocada de llamarse Alberto.
