Análisis del maltrato infantil

Lectores Expertos

Según el pediatra Léon Kreisler, “niño, familia y pediatra son tres ruedas que deben girar sincrónicamente”

Las experiencias traumáticas dejan un rastro indeleble

Niña víctima de maltrato.

Dmitri Maruta/iStockphoto

* El autor forma parte de la comunidad de lectores de Guyana Guardian

Consideramos niño maltratado el que es víctima de violencias físicas, abusos sexuales, crueldad mental o negligencias graves. Otra definición: Cualquier acto, no accidental, ocasionado a un menor por su progenitor o sustituto que le provoque daño físico o enfermedad o le coloque en situación grave de padecerlo.

Signos de sospecha en la familia

“Niño, familia y pediatra son tres ruedas que deben girar sincrónicamente” (Léon Kreisler, pediatra y psiquiatra infantil)

  • Consulta por lesiones traumáticas evidentes.

  • Consulta por un motivo normal como fiebre, vómitos etc. Y en el examen clínico aparecen lesiones sospechosas.

  • Consultas por trastornos del comportamiento.

  • Consulta por retraso de crecimiento o psicomotor que revela unas carencias graves en los cuidados.

  • En caso de separación conflictiva de los padres, solicitud de certificado después de una estancia con el otro cónyuge.

  • Consulta de algún vecino o miembro de la familia inquietándose por los cuidados que recibe el niño.

Signos de sospecha en el paciente

  • Reticente y cauteloso al contacto físico con sus padres y otros adultos.

  • Declara que su padre, madre u otro familiar, le han causado alguna lesión.

  • Esconde la agresión y/o da respuestas evasivas o incoherentes.

  • Muestra miedo a ir con sus padres.

  • Llora cuando terminan las clases y tiene que irse de la escuela o guardería.

  • Muestra sentimientos de culpa y cree merecer las agresiones.

  • Muestra conductas extremas (ej. Agresividad, rechazo o de miedo).

  • Presenta conductas autodestructivas.

  • Baja autoestima.

  • Se siente rechazado y no querido.

Signos objetivos de maltrato físico

Se confirma gracias al examen médico completo:

1) Lesiones cutáneas:

  • Equimosis y hematomas múltiples que pueden estar en zonas cubiertas.

  • Heridas, arañazos, mordeduras, pellizcos de difícil explicación.

  • •Quemaduras por inmersión o por contacto directo (muy sospechosas si se producen en el dorso o palma de la mano).

  • También quemaduras por cigarrillos.

2) Lesiones de la boca:

  • En la lengua o en el velo del paladar, que corresponden a golpes de cuchara, de tenedor o quemaduras de cigarrillos.

3) Síntomas neurológicos:

  • Convulsiones, déficit motor o coma, pueden hacer pensar en una lesión intracraneal.

  • Hematomas subdurales, hemorragias subaracnoideas o hemorragias retinianas. Estas lesiones pueden deberse a golpes repetidos sobre el cráneo del niño.

4) Signos digestivos mayores:

  • Se afectan vísceras abdominales por traumatismos severos:hematoma de duodeno, de yeyuno o una desinserción mesentérica.

Ningún signo de los comentados indica un diagnóstico cierto de maltrato, pero la asociación de varios de ellos debe reclamar la atención de los cuidadores de la Escuela Infantil y por supuesto del pediatra o equipo pediátrico.

4) Escisión femenina:

  • La mutilación genital femenina, propia de algunas culturas que no debe aceptase en nuestro medio.

Maltrato psicológico y emocional

Los adultos del grupo familiar manifiestan de forma reiterada una hostilidad verbal hacia el menor, a través de insultos, desprecio, crítica o amenaza de abandono, y un constante bloqueo de las iniciativas infantiles de interacción (desde la evitación hasta el encierro). Indicadores de maltrato:

  • Rechazo verbal y/o no verbal hacia el menor.

  • No responden a sus iniciativas de contacto.

  • Lo culpabilizan continuamente o le manifiestan desprecio.

  • Pautas educativas y disciplinarias incongruentes y no estables.

  • Le amenazan con castigos extremos.

  • Le transmiten una desvalorización constante de sí mismos, con críticas continuas y mostrando desprecio por sus adquisiciones.

  • Dificultan la interacción y comunicación del menor con otros niños o adultos.

  • *Falta de interés por sus necesidades y despreocupación por sus problemas. No les dan ayuda cuando la necesitan.

  • *Desinterés por su evolución o por las actividades que realizan.

  • *Exigen al menor por encima de sus capacidades físicas o psicológicas.

  • Trato desigual a los hermanos.

Situaciones de riesgo de maltrato

Algunas consultas a los pediatras pueden ser orientativas de un posible maltrato. Se observan discrepancias entre lo relatado por los padres y los hallazgos clínicos que encontramos. Sospechas:

  • Indiferencia de los padres ante el sufrimiento del niño.

  • No explican de forma convincente la causa de las heridas o lesiones.

  • El motivo de la consulta no coincide con el resultado de la exploración.

  • Frecuentes cambios de médico.

  • Intentan ocultar la lesión.

  • Culpabilizan a otros de las agresiones.

  • Intentan proteger la identidad de la persona causante de la lesión.

  • Pautas disciplinarias severas y no proporcionales a la conducta y edad del menor.

  • Perciben al niño de forma negativa.

  • No dan su consentimiento a nuevas pruebas diagnósticas o no participan en las mismas.

  • Abuso de drogas y/o alcohol a nivel familiar.

  • Han sido objeto de maltrato en su infancia.

  • Maltrato cultural o institucional, como la educación muy rigurosa, severidad parental en relación a los resultados escolares, actividades deportivas mal dirigidas y potencialmente dañinas. Educación sectaria.

  • Padres que manifiestan, con toda candidez, pegar con frecuencia al bebé porque no pueden soportar los lloros.

  • Síndrome de Munchhausen. Se trata de un niño que acude con sus padres a muchos médicos y hospitales con exámenes repetidos, bajo el pretexto de las patologías que a veces provocan los propios padres o tutores.

Ante una sospecha de este tipo es obligado actuar con la máxima prudencia y exponer nuestras dudas a los padres con empatía y ganas de colaborar. Siempre es mejor psicologizar que judicializar.

Circunstancias que favorecen el maltrato

  • Separación madre-hijo en el período perinatal.

  • Crisis del recién nacido mal soportadas como las provocadas por el cólico del lactante.

  • Madre sola, joven, aislada de su familia, en desempleo, precariedad.

  • Pobreza que a veces va unida a la ignorancia que predispone a la negligencia, marginación y prostitución.

  • Depresión de los padres.

  • Toxicomanías.

Si no están los padres presentes y se han detectado signos de maltrato es conveniente trasladar las sospechas a personas próximas al niño (pediatras, psicólogos, maestros). En algunos casos la Asistencia Social. Ante diagnósticos o situaciones flagrantes hay que dar parte al juez.

Recuerdo el accidente de un hijo mío que resbaló sobre un montón de leña mientras jugaba con unos amigos en Balsareny (Barcelona), pueblo donde ejercí algún tiempo. Tenía dolor en la muñeca y cierta dificultad funcional. Nos habían invitado a un bautizo. Yo había ejercido como médico algunos meses en dicho pueblo y con un bello recuerdo. Tras la radiografía en el hospital Clínic le diagnosticaron una fractura de radio y le inmovilizaron. Al cabo de unas semanas recibí una citación del juzgado para que explicara cómo había sucedido la fractura a mi hijo de seis años. Me pareció muy bien la comprobación. El pediatra de guardia del hospital donde yo me había formado algunos años como pediatra, decidió comunicar al juez la incidencia. El asunto quedó archivado. Fue una medida prudente.

Desgraciadamente, cada vez se diagnostica más, y la Escuela Infantil debe estar sensibilizada a esta posible accidentalidad. Y, si se detecta, buscar las fórmulas sanitarias y legales para encauzar la situación, sin olvidar el abordaje familiar, que también precisará ayuda, apoyo y orientación.

Debido a la frecuencia y trascendencia, el maltrato y/o abuso sexual infantil se ha convertido en un capítulo de la moderna pediatría. La carencia de afecto lleva, en ocasiones, a un cuadro de violencia y agresiones.

El maltrato infantil es más frecuente en núcleos urbanos, que en las tradicionales familias rurales donde conviven tíos, abuelos… y el niño siempre encuentra alguien que le defienda…

Niveles de gravedad

  • Leve: No se aprecian lesiones o son tan mínimas que no ha sido necesaria atención médica.

  • Moderado: la conducta maltratante ha provocado en el menor lesiones físicas que han requerido algún tipo de diagnóstico o tratamiento médico. Aparecen lesiones en distintas fases de cicatrización/curación.

  • Grave: Ha sido necesaria hospitalización o atención médica inmediata

Algunas reflexiones finales:

  • Una persona solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse.

  • Una persona que maltrata a un niño está o empieza a estar enferma. Debemos cuidarla.

  • No existe acto humano más digno que cuidar la salud de los niños, dijo el pediatra Pierre Royer.
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