Las Claves
- Orlando de Prorrata-Doria Botey afirmó que Jordi Pujol Ferrusola operaba sin contratos escritos debido a la confianza mutua con la constructora Copisa.
Jordi Pujol Ferrusola actuaba como “una persona de confianza”, y por ese motivo en sus vínculos con la constructora Copisa “no había contrato”, ha manifestado hoy Orlando de Prorrata-Doria Botey, el vigente consejero delegado de la constructora Copisa, en el proceso que se lleva a cabo en la Audiencia Nacional contra la familia Pujol y nueve directivos que presuntamente les abonaron gratificaciones para lograr la adjudicación de infraestructuras públicas.
Por esta razón, en las transacciones que el hijo mayor del ex president realizó con Copisa no existen documentos ni convenios.
De Prorrata manifestó que, en un ámbito como el de la edificación donde la rivalidad resultaba implacable, contar con datos anticipados similares a los que les proporcionaba Pujol Ferrrusola suponía un beneficio.
Cinco de los siete declarantes que han testificado hoy en la vista son o han sido empleados de Copisa, una de las sociedades relacionadas con el citado caso “del 3%”, que se encuentra a la espera de juicio en la Audiencia Nacional.
Cinco deponentes, entre los que se encuentran empleados y altos cargos de Copisa, aseguran que percibir comisiones de entre el 1 y el 5% resultaba una conducta recurrente por sus funciones de intermediación en el mercado inmobiliario.
La indagación del fiscal -quien también participa en la causa del 3%- ha intentado esclarecer las conexiones entre Jordi Pujol Ferrusola y Copisa. Estas se produjeron, ciertamente, aunque todos los declarantes han manifestado la cotidianeidad de las transacciones mercantiles que sostenían con él.
De Prorrata ha manifestado que la mediación del imputado central en la causa les facilitó obtener durante 2008 y 2009, verbigracia, el proyecto de expansión de la planta de Repsol en Cartagena, por el cual percibió cerca de 600.000 euros, y que los recibos fueron divididos, aunque no se trata -según planteaba el fiscal- de que existiesen términos repetidos.
Dicha cantidad representa el 1’7% del presupuesto de la obra, entre Copisa y la empresa Técnicas Reunidas, que alcanzó los 35.000.000 de euros.
“Esto no se publica, porque es un cliente privado”, agregó el directivo. Según los datos de los que se dispone, “empezamos a investigar”, ha manifestado.
Se interrogó a los cinco empleados o responsables de Copisa sobre la comisión estimada que percibiría un posible mediador inmobiliario, y estos concordaron en que la cifra oscilaba entre el 1’5 o el 2 y el 5%.
José Luis Prada Lorente, quien dentro de la división inmobiliaria de Copisa se ocupaba de analizar posibles transacciones, ha manifestado que “lo normal es que te llegue [la información sobre solares disponibles] a través de intermediarios, es habitual”.
Xavier Tauler, quien ejerció como ejecutivo de Copisa desde 1988 hasta 2015 y lideró el consejo en 2012, relató que mantenía una amistad con Jordi Pujol Ferrusola desde que eran niños, y que “no se por qué medio” el Júnior supo que Copisa buscaba vender sus acciones en una firma de energía solar situada en Alcázar de San Juan, percibiendo por dicho trámite una remuneración de 69.000 euros.
Al fiscal le resulta inusual que “una empresa catalana” fuera la que tuviera actividad en Ciudad Real…
“¿Por qué Copisa externaliza esta gestión si Copisa tiene tantos departamentos?”, preguntó. “No lo se, él me llamó y ya está”, sostuvo Tauler, quien se encuentra procesado en el caso del 3%.
Pujol Ferrusola intervino al lado de Copisa en distintas operaciones mercantiles en Ronda, Terrassa, l'Hospitalet y en una empresa de energía solar de Ciudad Real.
Aparte de su labor en la compañía de paneles solares, Pujol Ferrusola actuó como intermediario para Copisa, junto a diversas firmas, en transacciones de bienes raíces en Ronda (Málaga), Palamós (Girona), Terrassa y l’Hospitalet de Llobregat (Barcelona); en esta última localidad se produjo un cambio de uso del suelo, pasando de zona industrial a habitacional, lo cual benefició un importante proyecto de Copisa.
De manera global, Jordi Pujol Ferrusola emitió facturas a Copisa por diversas gestiones entre 2004 y 2009 que suman 2.582.246 euros, tal como asegura la Fiscalía Anticorrupción.
“¿De qué partido era el ayuntamiento?”, le han consultado a Prada: “Del PSC”, respondió.
En la actuación de Ronda, que proporcionó 43 millones a Copisa, la ganancia del Júnior alcanzó los 671.891 euros. El fiscal ha hecho hincapié en que esos manejos requerían algún respaldo físico, pero los comparecientes se mostraron esquivos.
“Es muy importante aprovechar la oportunidad”, ha manifestado Tauler, con el fin de justificar la ausencia de documentos que avalaran los trámites realizados por el Júnior. “Se paga el éxito, son comisiones de éxito”, ha puntualizado.
Los equipos jurídicos buscan enfatizar que las gestiones de Pujol Ferrusola no guardaban relación con las funciones de su padre liderando la Generalitat. Santiago Ballesté, otro compareciente de esta jornada —quien aparentemente realizó operaciones con IMISA, firma de Pujol Ferrusola, de las que no guardaba recuerdo “absolutamente nada”— ocupó un escaño en el Congreso al comenzar los años 90. “¿Por qué partido?”, se le consultó. “Por el Partido Popular”.
Notablemente indignado por la evasión de obligaciones de los declarantes en la firma Copisa, el fiscal de la causa solicitó las identidades de quienes efectivamente pudieron haberlas asumido. Algunos de estos sujetos están convocados para jornadas venideras.
La reunión de este martes se ha extendido poco más de dos horas, incluyendo algunas intervenciones de escasa duración.
Durante las dos reuniones llevadas a cabo esta semana, apenas se ha citado el nombre de Jordi Pujol i Soley.
