Política
María Dolores García García

Lola García

Directora adjunta

20 años: la impotencia viaja en Rodalies

Sin permiso

La escena tuvo lugar en una sala del hotel colindante a la estación de Sants y resume por qué ésta ha sido una semana caótica para moverse en Catalunya.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, y el director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany, convocaron a los maquinistas de manera improvisada el miércoles, después del desprendimiento mortal de la noche anterior y en pleno bloqueo de la movilidad. La intención era acercar posiciones para que se reincorporaran al trabajo, pero el encuentro acabó fatal. Los maquinistas querían garantías de seguridad para volver a subirse en los trenes y la respuesta enconó aún más los ánimos: “Les recuerdo que no ir a trabajar es motivo de despido”. Los conductores dejaron sus chalecos amarillos ante los directivos de la compañía y abandonaron la sala.

La secuencia revela escasa mano izquierda de los responsables de Renfe (los maquinistas han visto morir a dos compañeros en pocos días). Fernández Heredia es un hombre de la máxima confianza del ministro Óscar Puente. Estuvo con él en el Ayuntamiento de Valladolid cuando Puente era alcalde y antes fue concejal en Madrid, donde renovó más de la mitad de la flota de autobuses. García Alemany pertenece al mismo círculo y procede de València, donde también se encargó del servicio de autobuses. Para colocar a Fernández Heredia, Puente desplazó de Renfe sin dudarlo a Raúl Blanco, del PSC, y a Antonio Carmona, a quien dejó como responsable de relaciones institucionales de Renfe y que quien está dando la cara ante el enfado de los usuarios.

Puesto que los maquinistas pidieron garantías, éstas debían venir de Adif, encargado de las vías. Entre Renfe, a la que corresponden los trenes y las decisiones operativas (horarios, líneas, información…) y Adif siempre ha habido tiranteces, independientemente de los gobiernos. Ahora también. Ante los requerimientos para garantizar la seguridad, Adif envió un escueto párrafo diciendo que todo estaba ok. Los maquinistas no quedaron tranquilos. El presidente de Adif ha tardado cinco días en comparecer sobre el accidente de Adamuz. En el caso de Rodalies, la Generalitat ha asumido los anuncios de cortes del tráfico ferroviario, con información cambiante y confusa.

La consellera Paneque y Fernández Heredia firman Rodalies Catalunya el día 12
La consellera Paneque y Fernández Heredia firman Rodalies Catalunya el día 12Andreu Esteban

El Govern es el titular del servicio en Catalunya, pero lo cierto es que hasta ahora eso solo es un título nominal, no real. Hace 20 años que Catalunya clama por Rodalies, que no es un servicio metropolitano, pese al nombre. Es el principal medio de transporte de toda la comunidad. En 2006 se incluyó su traspaso en el Estatut, en el artículo 169. Es más, la UE recomienda que sean los gobiernos regionales los que gestionen este tipo de servicio. Pero el primer traspaso parcial data del 2010, a raíz de los problemas por las obras del AVE que llevaron a José Luis Rodríguez Zapatero a visitar Bellvitge y pedir disculpas. Fue un traspaso a medias. La Generalitat pasó a ser titular, podía decidir horarios y tarifas, pero poco más. A finales del 2023 se firmó un acuerdo entre el Gobierno y la Generalitat para crear la empresa Rodalies Catalunya, el germen de una operadora propia que deberá asumir el traspaso total.

Durante años los políticos han vendido la idea de avances en el traspaso de Rodalies que no eran reales

Rodalies Catalunya es una empresa mixta. La Generalitat quería tener la mayoría, pero la presión de los maquinistas, temerosos de perder sus derechos laborales, lo impidió. Finalmente, su Consejo se reparte a partes iguales, con presidencia catalana. Para las decisiones estratégicas se requiere que ambas se pongan de acuerdo. Esta nueva sociedad se encargará dentro de un par de años de las vías, estaciones, trenes, atención al cliente… Pero ahora tiene que hacerse con Renfe integrada en esa sociedad, que está recién constituida. La Generalitat espera que eso le dará más poder de decisión, pero el mando real aún es compartido. Por no hablar de la financiación, que depende de la administración central. Se han puesto en marcha grupos de trabajo técnicos para abordar el futuro traspaso económico y el de personal.

Todos los gobiernos centrales han tenido su parte de responsabilidad en la falta de inversión en Rodalies. Hace 20 años la prioridad era el AVE. Zapatero prometió 4.000 millones, pero se esfumaron con la crisis económica. Mariano Rajoy, en 2017, el año álgido del independentismo, prometió la misma cifra, pero no se hizo nada. La inversión en Rodalies se ha acelerado desde 2020, con un plan de más de 6.000 millones hasta 2030. La cuestión es si ese dinero, destinado en buena parte a nuevas obras y trenes, basta para paliar el déficit de mantenimiento acumulado.

Desde hace 20 años el mal servicio de Rodalies ha sido una constante del discurso independentista. Rodalies contribuyó a hundir el último gobierno de izquierda en Catalunya y formó parte de los detonantes del procés . Después, ERC ha optado por aprovechar su influencia en el Congreso para relanzar el traspaso. Los republicanos fueron conscientes de su complejidad cuando presidieron la Generalitat, pero siguen en la negociación. Rodalies Catalunya es fruto de esa insistencia. Pero el caos de estos días les deja expuestos ante Junts, que les acusa de ser poco exigentes. Por necesidades políticas, se presentaron acuerdos como el de 2010 como avances que no lo eran, o el de 2023, que tardará en dar frutos en el mejor de los casos.

Para Salvador Illa, ésta es una prueba de fuego. Más incluso porque el Gobierno central es de su mismo color político y el president ha defendido eso como una ventaja para Catalunya. Illa no puede echar la culpa a Madrid, como hace el independentismo. Además, ha hecho de la gestión eficiente la bandera de su mandato. Rodalies y la vivienda son retos nada fáciles. También Pedro Sánchez se juega con Rodalies la pérdida de parte del apoyo del que ha gozado en Catalunya. Y si la impotencia de la Generalitat con Rodalies durante 20 años es evidente, aún es mayor la de los sufridos usuarios.

María Dolores García García

María Dolores García García

Directora adjunta

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Licenciada en Periodismo y Políticas. Directora adjunta de Guyana Guardian. Autora de la newsletter 'Política', que se publica cada jueves, y de los libros 'El naufragio' y 'El muro', sobre el conflicto catalán