La Generalitat explora el mercado para comprar su sede en Madrid
Delegación en la capital
El proceso concursal para conseguir un edificio de propiedad ha sido declarado desierto, según informa el DOGC

Inmueble de la calle Orense 62 en que se ubicará provisionalmente la delegación catalana en Madrid

El concurso público que la Generalitat abrió el pasado 10 de noviembre para la compra de un edificio particular en el centro de Madrid que se sirva como sede permanente en la capital de España ha quedado desierto, según ha publicado el Govern, a través de la Direcció General de Patrimoni, en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC). El Ejecutivo catalán abrió este concurso para adquirir un inmueble por un valor no superior a los 27.131.200 euros, pero el hecho de no haber recibido oferta alguna le obligará a tomar la iniciativa, explorar el mercado y realizar una compra directa en el caso de que la oferta disponible se avenga a sus necesidades.
La Generalitat busca desde hace meses un nuevo emplazamiento en Madrid después de 20 años en una sede ubicada en régimen de alquiler en la calle Alcalá de Madrid, en pleno centro de la ciudad. La no renovación del contrato de alquiler por parte del propietario, que pretende convertir el edificio en un hotel, generó al Govern la oportunidad para optar por la compra directa, pero con unas características muy determinadas.
En el concurso de licitación desierto se indicaba que el inmueble está destinado a ubicar las dependencias administrativas de la Delegació del Gobierno de la Generalitat en Madrid y del Centre Cultural – Llibreria Blanquerna. Pero junto a este espacio se busca otro para uso residencial, que puede estar en el mismo edificio o en otro a menos de 250 metros. Además, el inmueble debe estar situado en el distrito uno, es decir, en el centro de Madrid, en los barrios de Recoletos, Goya, Castellana o Lista.
El presupuesto de la Generalitat para la compra del inmueble es de 27.131.200 euros
El Departament de la Presidència, dirigido por el conseller Albert Dalmau, es el impulsor del expediente y será quien deberá realizar un estudio de mercado sobre los inmuebles susceptibles para la adquisición por la vía de la venta directa. Esta información se coordinará con el Departament d'Economía que pilota la consellera Alícia Romero.
Según el Govern, en las próximas semanas se iniciará la exploración del mercado inmobiliario para tratar de encontrar el emplazamiento que reúna todas estas características requeridas al precio fijado. Y mientras tanto, la delegación catalana en Madrid, que tiene a la exalcaldesa de l'Hospitalet, Núria Marín, al frente, se mantendrá ubicada provisionalmente en el edificio de la calle Orense, donde la Generalitat mantiene un alquiler durante cuatro años prorrogables a siete, lo que según las mismas fuentes “da margen suficiente para realizar todos los trámites y adecuaciones al espacio que finalmente se encuentre”.
En caso de no encontrar el inmueble adecuado, el Govern abrirá otro concurso revisando el radio de emplazamiento o el precio
La ubicación actual en la calle Orense permite a la delegación en Madrid mantendrá su actividad interrupciones y desplegar sus actividades de forma continuada mientras dure la búsqueda del nuevo emplazamiento.
En el caso de no encontrar ninguna opción inmobiliaria que se avenga a las necesidades, la Generalitat tiene la opción de realizar un nuevo concurso en el que se podrían revisar las condiciones requeridas inicialmente. El Govern admite que en tal caso se podría “revisar el radio de emplazamiento de los inmuebles o actualizar la tasación del precio de compra”.
En todo caso, la adquisición de un nuevo emplazamiento definitivo para la delegación catalana es una decisión inapelable del Govern, que lo considera “clave para la recuperación de la normalidad institucional y la promoción de la cultura catalana”.
