El Govern pide “humildad” a la oposición ante sus críticas por el estado de los servicios públicos
La legislatura catalana
Dalmau señala que los recortes de hace una década y la desinversión explican la huelga educativa y el caos de Rodalies

El conseller de Presidencia, Albert Dalmau, en el Parlament

El Govern de la Generalitat admite que la situación de los servicios públicos en Catalunya es mejorable. Tanto la movilidad, como la educación, como la sanidad y otros parámetros sociales como el nivel de pobreza indican que hay margen de mejora, pero el Ejecutivo de Salvador Illa trata de frenar las críticas “apocalípticas” de la oposición recordando a Junts y a la CUP que el origen de muchos de estos males vienen de años atrás, de la época de los recortes como consecuencia de la crisis del 2008 y de años de desinversiones en servicios de Rodalies. De esta forma, el Govern reclama “humildad” a la oposición recordando que la actual situación es fruto de la gestión de los gobiernos anteriores, en los que los posconvergentes estuvieron presentes.
Fue el conseller de Presidència, Albert Dalmau, quien trató de defender la gestión del Ejecutivo socialista frente a las críticas de los grupos de la oposición, que a la crisis de Rodalies sumaron las reivindicaciones de los agricultores catalanes y de los docentes de la escuela pública, que este miércoles han iniciado una jornada de huelga. Todo ello constituye “una mala manera de gobernar”, según la presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, que exigió a los aliados del Govern (ERC y Comuns) que no negocien los presupuestos hasta que no se resuelva la crisis de Rodalies.
Sales reclamó “responsabilidad, coherencia y soluciones” y, en el caso de Rodalies, “echar a Renfe fuera de Catalunya” y, de nuevo, la dimisión de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y del ministro de Transportes, Óscar Puente.
Dalmau remarcó el compromiso del Ejecutivo catalán con la calidad educativo pero recordó a Sales que las quejas de los docentes vienen de años atrás, de cuando su partido gobernaba en Catalunya “¿Sabe de qué se quejan? ¿de dónde vienen los recortes?”, inquirió el conseller, que acto seguido exigió “un poco de humildad” a Junts, que cuando gobernó “tuvieron 19 huelgas”, apuntó.
En materia ferroviaria, el conseller insistió en la necesidad de alcanzar un gran acuerdo de país porque “no hay otra receta que no pase por inversión en vías, en trenes y un cambio de gestión”. En cambio, el dirigente rechazó la idea de Junts de prescindir de Renfe para que sea Ferrocarrils de la Generalitat quin asuma la gestión del servicio. “Su receta convierte a Catalunya en un país sin trenes”, advirtió. En cambio “nos irían bien los 4.700 millones de la nueva financiación, en la que espero contar con su apoyo”, instó Dalmau.
La cuestión de la huelga educativa volvió a salir a preguntas de la CUP, que remarcó las “reclamaciones justas” de los profesores en huelga y dibujó un escenario “gris” sobre los servicios públicos en Catalunya. El conseller admitió parte del diagnóstico de los anticapitalistas “porque las reclamaciones -de los profesores- no vienen de ahora. Sé de dónde vienen: tienen su origen en la pérdida de poder adquisitivo de décadas atrás”, insistió Dalmau.
El dirigente tendió la mano a la comunidad educativa para lograr un “acuerdo que sea justo, responsable”, y apuntó tres ámbitos: los acuerdos sobre los complementos salarial, sobre la educación inclusiva, la gratuidad de la educación de 0 a 3 años, y la desburocratización de las tareas educativas. “Un acuerdo responsable y que sea posible”, reclamó Dalmau.
Más humildad fue precisamente la demanda que lanzó el presidente del grupo republicano, Josep Maria Jové, al Govern con motivo de los últimos acontecimientos. Crisis como la de Rodalies, las huelgas del sector primario y de los profesores tienen su raíz, según Josep Maria Jové, en la falta de ambición y de gestión de un Govern “que vive de la renta del gobierno republicano y de los acuerdos” de investidura. “Venían a dar lecciones desde la altivez” y que “con un gobierno tecnócrata, sin alma, sería suficiente”, reprochó Jové.
Para el dirigente, todos estos colapsos “son por la falta de soberanía que sufrimos y la laminación de nuestras competencias”. “Ustedes piden unidad, nosotros les pedimos humildad” porque “tienen la piel muy fina cuando les caen las críticas”, insistió Jové.
Pese al consejo del republicano de “plantarse ante el Estado y exigir un trato justo”, Dalmau no quiso ahondar en el enfrentamiento con Jové y puso en valor los acuerdos sellados con su formación política. “Estamos pudiendo avanzar en el autogobierno también gracias a acuerdos con su formación política” y “es gracia a acuerdos que el país avanza”, se limitó a contestar el conseller, para quien “hay más valentía de acuerdos que en desacuerdos.
Más sintonía mostraron Dalmau y la presidenta del grupo Comuns, Jéssica Albiach, después de que el Govern y la formación ecosocialista haya iniciado las conversaciones sobre los próximos presupuestos de la Generalitat. En estas negociaciones ambas partes avanzan en el diseño de una fórmula para prohibir la compra especulativa de vivienda y están decididos a impulsar el pacto nacional sobre Rodalies.
En materia de vivienda, Dalmau reiteró a Albiach que “tienen nuestro compromiso”, tras lo cual le agradeció que hayan dado un paso adelante iniciando las negociaciones presupuestarias.