El chofer de Pano asegura que la trasladó a Ferraz con “fajos de 5.000 euros”
Audiencia Nacional
Álvaro Gallego asegura que fue junto a una mujer de negocios, indagada por una red de hidrocarburos, hacia las oficinas del PSOE portando 45.000 euros en fajos de billetes

La ejecutiva Carmen Pano, al instante de ingresar en la Audiencia Nacional de Génova, el 18 de febrero de 2025, en Madrid (España).

El conductor de la empresaria Carmen Pano, investigada en la trama de hidrocarburos que también involucra a Víctor de Alamda, ha reafirmado hoy la versión de ella y ha afirmado que la llevó a la sede del PSOE en la calle Ferraz con paquetes de billetes.
De acuerdo con informantes que asistieron a la comparecencia, el declarante relató ante el magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que Pano portaba una suma de 45.000 euros distribuidos en fajos de billetes de 50 euros, con aproximadamente 5.000 euros en cada fajo. Conforme a su relato, accedió a las oficinas de la formación política cargando bolsas y se marchó sin ellas.
Conforme a su testimonio, inicialmente la condujo a la oficina de Aldama y luego se desplazaron hacia el entorno de la sede del PSOE. “Tengo entendido que iba al PSOE pero no lo vi”, ha detallado. Gallego ha expuesto que permaneció estacionado en doble fila en una vía contigua a Ferraz. “Ella cruzó la calle, que yo la vi, porque sabía que llevaba dinero, para estar pendiente, por seguridad. No sé a quién se lo dio. Y luego vino sin las bolsas”, ha manifestado.
Conforme a su versión, Pasno mantenía el efectivo en su hogar, habiéndoselo facilitado el asistente de Claudio Rivas, quien también está siendo investigado.
Durante su testimonio ante el magistrado, Pano afirmó que trasladó dos bolsas con 45.000 euros cada una en dos oportunidades distintas a las dependencias del PSOE en la calle Ferraz de Madrid, indicando que ese dinero en metálico le fue proporcionado por el intermediario Víctor de Aldama, si bien provenía de Claudio Rivas, titular de Villafuel, la sociedad que se halla en el foco de la instrucción.
Rivas pretendía obtener un permiso para trabajar en el sector de los combustibles mediante esta empresa y, supuestamente, evadir el IVA. De acuerdo con las pesquisas de la policía judicial, Villafuel carecía de las condiciones jurídicas necesarias para recibir dicho permiso. De este modo, la red encabezada por Rivas habría supuestamente sobornado a cargos públicos para lograrla de forma ilícita. Aldama y Koldo García habrían realizado los trámites para “influir” ante los departamentos de Transportes, Industria y Transición Ecológica, conforme a las indagaciones.

