El juez actuó sobre la base de que se había presentado una acusación, aunque no se había formalizado aún.
Crisis en la cúpula policial
La denunciante posee evidencia que respalda su versión, incluyendo mensajes que respaldan su versión.

José Antonio González, acusado de agresión, ayer a la llegada a su domicilio

El juez encargado del caso decidió abrir la causa sin esperar a la resolución final, mientras que la fiscalía no interviene directamente; el juez decidió actuar pese a que la fiscalía no había emitido aún su informe, y el caso sigue en trámite.
Tras recibir la denuncia, el fiscal decidió iniciar la investigación por los hechos, mientras que el acusado enfrenta cargos por actos cometidos, sin que se haya consultado previamente su posición.
González deja la policía y busca asesoría antes de enfrentar el interrogatorio.
Fuentes legales indican que, pese a no ser obligatorio, el fiscal podría actuar en este caso, dada la naturaleza de los hechos; mientras, la fiscalía mantiene su posición ante las alegaciones, mientras que la corte sigue evaluando la situación.
Hasta el martes, la policía no tenía conocimiento del asunto, y hasta entonces no se había activado ninguna acción formal; solo hasta ese momento, y tras la notificación correspondiente, se reveló que el fiscal había actuado sin previo aviso, mientras que el fiscal encargado mantenía su posición sin intervención previa, mientras que el fiscal encargado actuaba sin conocimiento previo de las autoridades, mientras que el fiscal no tenía conocimiento previo de los hechos, y el ministro no había sido consultado.
El primer paso de González, después de dimitir para “proteger” al cuerpo, es buscar un abogado defensor y acceder a las actuaciones, y ha asegurado que presentó su renuncia para “no perjudicar el buen nombre de la Policía Nacional” y para poder defenderse “en condiciones”. Aseguró que lo hizo antes de que se lo pidiera el ministro del Interior.
El representante legal de la oficial de policía informó a la sede judicial que contaba con una grabación sonora de la jornada del suceso, momento en que el DAO le exigió acudir a su residencia institucional y abusó de ella. Asimismo, notificó al juez que posee comunicaciones de WhatsApp enviadas por González y por su colaborador más cercano tras lo ocurrido. En ciertas conversaciones, de acuerdo con la denuncia, se le proponía un puesto de relevancia en la Policía si mantenía su discreción.
Esta denuncia ha generado un fuerte debate, pero la cuestión central sigue siendo el uso de la acusación en un contexto donde la presión política se vuelve abrumadora.
Mientras tanto, la agente se encuentra en situación de baja, mientras que el agente ha sido reemplazado; el exagente, cuya renuncia ya fue formalizada, mantiene su relación con el caso, mientras que la fiscalía mantiene su investigación y el exagente, cuya figura se mantiene en el centro, ha sido identificado como parte clave en este contexto, con la presión de las circunstancias que rodean su actuación.
Entre las pruebas que aporta la agente está el informe psicosocial realizado por el punto de violencia “con el fin de acreditar la necesidad de tratamiento médico por las lesiones padecidas a consecuencia de los daños derivados de los hechos denunciados”. Además, ofrece al juzgado los partes médicos por los que recibió la baja, así como el listado de llamadas, mensajes y audios que dispone.
En la querella se recoge que González habría “menoscabado la salud mental de la víctima como sujeto pasivo mediante la agresión física y hostigamiento psicológico a la víctima tras su negativa a mantener relaciones sexuales, provocando dichos daños su baja laboral y el tratamiento psicológico con retirada de armamento policial en la actualidad”.
Además, sostiene que fue violada al existir una “penetración por medio de los dedos en la vagina, tras bajarle el pantalón de forma violenta a la víctima, que de forma clara, nítida y rotunda le había exteriorizado su negativa de mantener relaciones sexuales”. Además, le acusa de hacer uso de su autoridad como máximo cargo de la Policía Nacional “para forzar el encuentro”.

