Política

La Zarzuela deja en manos del rey Juan Carlos la decisión de volver a España

Los documentos del golpe de Estado

Alberto Núñez Feijóo abre el debate al pedir que se facilite el regreso al anterior jefe del Estado

El rey Juan Carlos, el pasado 12 de noviembre, durante su estancia en Sanxenxo (Pontevedra)

El rey Juan Carlos, el pasado 12 de noviembre, durante su estancia en Sanxenxo (Pontevedra)

Lavandeira jr / EFE

El rey Juan Carlos tiene en sus manos regresar definitivamente a España cuando quiera, nadie se lo impide. El problema radica en que esa vuelta implica que debería tributar en España y buscar una residencia para vivir, alternativa a la Zarzuela, condiciones que conoce y que, de momento, dificultan la operación retorno.

El debate sobre el regreso del anterior jefe del Estado, latente desde hace meses, se volvió a abrir ayer después de que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, abogara por el regreso del anterior jefe del Estado, autoexiliado en Abu Dabi desde el verano de 2020, después de que la desclasificación de los papeles del 23-F acreditara el papel fundamental de Juan Carlos I para abortar la intentona golpista. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, reaccionó a la petición de Feijóo asegurando que el Gobierno “nunca ha impedido ni denegado la entrada del rey Juan Carlos a España” y delegando la decisión en el propio rey Juan Carlos y en la Casa Real.

La Zarzuela, siempre prudente en estas cuestiones, que además de institucionales afectan a las relaciones familiares, acabó por entrar al trapo y afirmar que es al rey Juan Carlos a quien corresponde decidir. Siempre ha sido así, pero ese hipotético regreso tiene unas condiciones que, sin ser una imposición, van implícitas a la decisión de poner fin al autoexilio en Abu Dabi. La primera cuestión es la relativa al lugar de residencia del rey Juan Carlos. Él mismo firmó, el 3 de marzo del 2022, una carta en la que expresaba su decisión de que “tanto en mis visitas como si en un futuro volviera a residir en España, es mi propósito organizar mi vida personal y mi lugar de residencia en ámbitos de carácter privado para continuar disfrutando de la mayor privacidad posible”. En sus memorias, Reconciliación, el padre del Rey insinúa que se vio obligado a firmar la citada carta en esos términos y son repetidas las ocasiones, la última al renunciar a asistir a los funerales por la princesa Irene de Grecia, en las que se ha quejado de que no le dejan quedarse en la Zarzuela.

La mayoría de las veces en las que ha viajado a España, su destino ha sido Sanxenxo (Pontevedra) y en contadas ocasiones Madrid, donde solo ha pernoctado dos veces, una en casa de unos amigos, cuando asistió al funeral por su sobrino Fernando Gómez-Acebo, y otra en un hotel cuando viajó a la capital para acudir a la boda del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, con Teresa Urquijo, emparentada con la familia real.

Para poder regresar el padre del Rey tiene que tributar en España y buscar una residencia no oficial

La segunda cuestión que complica su regreso es la relativa a su situación fiscal. En las ocasiones en las que ha amagado con dejar Abu Dabi, o se ha quejado de algunos desaires familiares, desde la que fue su Casa se le ha recordado que en el caso de que decidiera regresar, debería cumplir con sus obligaciones tributarias en España, condición imprescindible para su regreso o para vivir en España más de 183 días al año, término que exige Hacienda para declarar ingresos y patrimonio. En la actualidad, el rey Juan Carlos no recibe ninguna asignación desde que en marzo del 2020, antes de que decidiera irse a Abu Dabi, su hijo, el Rey, le retiró el sueldo que recibía del presupuesto de la Casa del Rey. Cualquier ingreso, donación o pago en especies debería tributar en España, al margen de la obligación de declarar todo su patrimonio.

Cuando la Zarzuela afirma que depende del rey Juan Carlos regresar definitivamente, está diciendo que debe ser el padre del Rey quien acepte si quiere volver en esos términos, que engloban tanto su lugar de residencia, como sus obligaciones tributarias. Es cierto que el Gobierno no le prohíbe el regreso, aunque tampoco lo favorece, como lo es que el PP utiliza la figura del anterior jefe del Estado en su confrontación con el Gobierno. Solo el rey Felipe VI puede decidir y ya lo ha hecho. De Juan Carlos depende ceder o acabar sus días en el exilio.

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