‘Keeper’: De este amor no hay salida

Cine

Tras el éxito de ‘Longlegs’ y ‘The monkey’, el director Osgood Perkins regresa con su nuevo largometraje para adentrarse en el horror más clásico y dinamitarlo desde dentro

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Fotograma de la película 'Keeper'

Tatiana Maslany y Rossif Sutherland en 'Keeper'

DeAplaneta

Liz (Tatiana Maslany) y Malcolm (Rossif Sutherland) llevan un año de relación cuando deciden escapar de la ciudad para pasar un fin de semana en una cabaña aislada. Las dudas de ella operan como un presagio temprano: el espectador intuye de inmediato que algo no está bien. Pasos, respiraciones y visiones en el bosque terminan de encender la alarma. Todo parece responder a los códigos previsibles del terror, pero en manos de Osgood Perkins (director de Longlegs y The monkey) nada es lo que parece. Su sexto largometraje, Keeper, se instala en el terreno familiar del horror clásico solo para dinamitarlo desde dentro. Aquí, lo predecible se retuerce hasta volverse profundamente desconcertante.

No faltan los sustos, criaturas extrañas, visiones que no distinguen entre realidad e imaginación, pero Perkins se niega a ofrecer respuestas claras. La intuición femenina se vuelve un territorio en disputa. No es casual que la película se abra con una inquietante secuencia de mujeres de distintas épocas que comparten el mismo miedo en su mirada. “Es una soledad muy particular: saber algo en el cuerpo y no confiar en eso porque la otra persona insiste en que todo está bien”, explica Tatiana Maslany en conversación con Guyana Guardian.

La escapada romántica de Liz y Malcolm se vuelve una pesadilla cuando ella percibe una presencia extraña

La película llega en un momento clave de la carrera de Perkins, hijo del mítico Anthony Perkins (Psicosis), tras la consagración crítica y comercial de Longlegs el año pasado (con un irreconocible Nicolas Cage como protagonista). “No sabíamos si Longlegs iba a ser buena cuando terminamos de rodarla, pero teníamos todo ese amor, esa voluntad y esa energía,”, cuenta el director. Aunque Keeper se estrena meses después de The monkey, su adaptación de Stephen King, fue rodada con anterioridad. “Esta película era como el hijo secreto de este grupo”.

Si se escuchan con atención las pistas musicales –Peggy Lee cantando I don’t want to play in your yard, Love is strange de Mickey & Sylvia o Fooled around and fell in love de Elvin Bishop– queda la sensación de que con esta obra, Perkins quiere decir algo sobre las relaciones de pareja. “Cuando amas a alguien, también sabes que esa persona representa algo roto que viene de tus padres”, reflexiona el director. “Por lo tanto, esa persona o bien aviva eso, o amenaza con, de algún modo, repararlo”. Lo único que queda claro en Keeper es que, de amores como este, no hay salida.

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