Maria Peñascal, catalana en Japón: “Si quieres vivir en Tokio pagando poco, tienes posibilidades, aunque sean pequeñas”
Vivir en el país nipón
Maria, que ha conseguido establecerse en Tokio desde hace unos años, ha explicado cómo es la vivienda en la capital japonesa

María Peñascal ha viajado por algunos de los lugares más destacados de Japón

Encontrar un lugar donde vivir es, a menudo, el primer gran reto de la vida adulta. Pero cuando el destino está a miles de kilómetros de casa, con una lengua, unas normas y unos códigos sociales diferentes, la búsqueda se convierte en una experiencia mucho más profunda que el simple hecho de alquilar un piso. Una realidad que Maria Peñascal, catalana establecida en Tokio desde hace años, conoce muy bien. Fascinada por Japón desde su infancia, la joven aterrizó en la ciudad en 2019 gracias a un visado Working Holiday Visa y, después de un tiempo en casa por la pandemia, decidió volver para establecerse profesionalmente.
Y lo consiguió. Actualmente, trabaja como creadora de contenido especializada en cultura y turismo japonés con su perfil de Instagram @nihonnoyume, edita la versión en castellano de Voyapon y acompaña a viajeros por la capital japonesa. Durante esta experiencia, ha conocido de primera mano el mercado de la vivienda en el país. Ahora vive de alquiler en Tokio con su pareja, pero no siempre fue así. “Una cosa que también me chocó es que... Antes vivía sola y yo sola me pude alquilar una casa. Claro, yo venía de Barcelona, donde alquilar una casa sola...”, recuerda.

Su primer hogar era pequeño, pero suficiente para sus necesidades. “Era una casita de 30 metros cuadrados. No era muy grande, pero, ¡ostras!, podía cocinar, podía ir al lavabo, podía ducharme, tenía mi habitación con mis cosas, me la hice mía”, explica. Esta diferencia le confirmó que, efectivamente, hay “un gran problema de vivienda aquí y también en Lleida, que estoy viendo cada vez peor en todas partes.”
La situación condiciona incluso la decisión de volver a casa: “Eso te frena mucho la idea de volver porque sí, me gusta mucho cómo es la vida en Cataluña, el calor de la gente, pero claro no se cobra tanto. En Japón veo que, sí, el yen está muy bajo, eso es verdad, pero si vives en Japón y no te mueves de Japón, la vida con los salarios se puede llevar”.
Vivir en los pueblos de Japón
Parece obvio que los pisos, tanto de alquiler como de compra, son más caros en una gran ciudad que en un pueblo con menos habitantes. Tokio no es ninguna excepción. “Hay muchísima diferencia. De hecho, ya no solo entre Tokio y un pueblo, sino los pueblos pequeños que hay”, señala Maria. “En Japón hay muchos pueblos pequeños en los que nadie quiere vivir porque hay mucha montaña, que en invierno está nevada y puede ser una zona de difícil acceso, de manera que vivir en estos pueblos no es tan práctico”, comenta.

Esta complejidad ha provocado que la mayoría de la población se concentre en las grandes ciudades: “Es como que todo el mundo quiere vivir en las tres o cuatro ciudades principales: Tokio, Osaka, Fukuoka... En los pueblos, normalmente, nadie quiere vivir”. Los pocos interesados en instalarse en un pueblecito tienen muchas opciones. “Si quieres ir a vivir a un pueblo, tienes casas muy baratas por, quizá, 10.000 euros. Sin embargo, claro, es una casa vacía, que tienes que reformar, que vives entre la naturaleza con bichos, porque en Japón hay muchos bichos... Entonces, todo va junto”, afirma.
Tokio, centro neurálgico de la vivienda
En las grandes ciudades japonesas, los precios también varían. “Conozco personas que viven en otras zonas menos populares que pagan la mitad que yo. O sea, donde se paga más es en Tokio”, relata. No es de extrañar: “Tokio es muy caro porque todo el mundo quiere vivir allí y, al final, la ciudad ya no tiene más espacio. Tokio está todo cubierto. Si quieres vivir más lejos de Tokio, tienes que ir a otra prefectura”, asegura la creadora de contenido.
Tokio está todo cubierto. Si quieres vivir más lejos de Tokio, tienes que ir a otra prefectura
Para hacerlo comprensible, Maria hace una comparación con su tierra natal: “Es como si Cataluña estuviera llena de casas y tú tienes que ir a vivir a Valencia para ir a Cataluña. Es muy bestia. Entonces, sí ves que Tokio es más caro y que cuando vives allí pagas por vivir en Tokio”, insiste Maria.
A pesar de eso, asegura que no es imposible. “Se puede hacer. Quiero decir, no tienes que apretarte el cinturón. Puedes hacer tus viajes, pagar los caprichos que tengas, que en Japón hay muchos porque hay mucho consumismo. Lo puedes seguir haciendo con control, dependiendo de lo que cobres. Hay opciones. Entonces, si quieres pagar poco y quieres vivir en Tokio, tienes posibilidades aunque sean pequeñas”, manifiesta Peñascal.

El yen, muy devaluado
Todo eso, sin tener en cuenta la situación económica nacional. “Sin pensar que los yenes están muy devaluados, pero como aquí todo cuesta eso, ya vivo dentro de la burbuja”, confiesa. Esta devaluación es precisamente lo que hace que viajar a Japón sea muy asequible. “Ahora ir a Japón es una buena ocasión para la gente que cobra euros, porque te saldrá muy barato”, comenta.
De esta manera, la vivienda es también una puerta de entrada a una manera de entender el espacio, privado y público, de un país. Alquilar un lugar en Japón es más que pagar un piso: es encontrar tu espacio en un mundo lejano y hacerlo tuyo, con todas sus dificultades, descubrimientos y pequeñas alegrías cotidianas.