Carme, 80 años: “Me baño en el mar cada día y luego voy al club de natación; la vejez es una cuestión de actitud”
Historias de vida
Con 80 años, la barcelonesa vecina del barrio de la Barceloneta afronta la vejez con actitud y, sobre todo, positividad
“Todo es una cuestión de mentalidad. Tengo fibromialgia, pero no puedo aceptar simplemente que la tengo; intento hacer todo lo que está en mi mano para tener una vida normal”, asegura Carme

Carme, 80 años, vecina de la Barceloneta

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Son pocos los que se atreven de disfrutar del mar también en invierno. Con gélidas temperaturas, dar un paso dentro requiere de valentía. Carme, de 80 años, es una de estas personas. Vecina del barrio de la Barceloneta en Barcelona, cuenta que nació en el Gótico, pero ahora disfruta de una vida muy cerca del paseo marítimo de la ciudad.
Y es que, pese a su edad, se baña cada día -menos cuando hay mal temporal- para activar su cuerpo. “Es algo que me encanta y que hago desde los 35 años”, explica en esta conversación con Guyana Guardian. Y es que esta decisión nació a una edad bien temprana, justo cuando, tal y como ella misma relata, se dio cuenta de que “todo iba para abajo”. “Me miré al espejo y me di cuenta de que era hora de remediar lo que veía; decidí atacar”, explica refiriéndose a la vejez.

El mar no es su único contacto con el agua. De hecho, la barcelonesa tiene una rutina muy marcada donde el deporte es prioridad. “Me dicen que tengo la cabeza muy cuadriculada. Me despierto cada día a las siete, a no ser que me quede atrapada la noche anterior viendo Mentes Criminales, que me encanta”, cuenta.
Después de hacer sus tareas va directa a bañarse al mar y luego a nadar a la piscina. “Soy parte de El Club Natació Atlètic-Barceloneta. Antes nadaba mil metros en un momento, ahora hago un entreno rápido”, añade Carme.
Así, pese a sus 80 años, no quiere dejar de estar activa, algo de lo que aún tomó más conciencia cuando le diagnosticaron fibromialgia generalizada. “La doctora no se lo podía creer; me decía que no soy el perfil de persona que tiene la enfermedad”, explica. Para ella, la fibromialgia está muy relacionada con el “no puedo hacer esto”. “A mí me duele todo cuando hago mi día a día, pero intento hacer como si no existiera”, añade.
Y es que la clave está en la actitud y la mentalidad. “Yo considero que tengo un cerebro muy extraño, pero todo el mundo puede conseguir motivarse”, concluye Carme.

