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Julia Menú (35), madre tras 13 años de infertilidad: “Pensar que no iba a poder ser madre era lo peor que podía hacerme”

La lucha contra la infertilidad

La creadora de contenido española más seguida en TikTok acaba de ser madre por tercera vez tras un duro proceso de más de una década de infertilidad 

En esta entrevista con ‘Guyana Guardian’, Julia Menú habla de la espera, del silencio, del desgaste emocional y de la lucha que plasmó en su libro ‘Diario de una guerrera’

Julia siempre quiso ser madre, y tuvo claro que no se rendiría hasta lograrlo

Julia siempre quiso ser madre, y tuvo claro que no se rendiría hasta lograrlo

Cedida

Durante más de una década, Julia Menú convivió con una palabra que no suele pronunciarse en voz alta: infertilidad. Trece años de tratamientos, pérdidas, pausas forzadas y una batalla íntima que, durante mucho tiempo, llevó en silencio. Mientras su vida profesional crecía en redes hasta convertirla en la creadora de contenido española con más seguidores en TikTok, alcanzando, ni más ni menos, los 25 millones de seguidores, su vida personal avanzaba a otro ritmo, marcado por la espera.

Hoy, Julia es madre de tres hijas —las mellizas Meredith y Emily, y la recién nacida Gina—, pero rehúye el relato épico. En esta entrevista con Guyana Guardian habla de soledad, de cansancio, de culpa, de comentarios malintencionados y de un proceso que, aunque ha terminado bien, dejó huella. Porque el objetivo no es idealizar la maternidad ni romantizar el dolor, sino visibilizar una situación que muchas mujeres viven en silencio y sin sentir que tienen un apoyo real.

La lucha contra la infertilidad

13 años de incertidumbre

Ha sido madre por tercera vez después de 13 años de infertilidad. Cuando mira atrás, ¿qué es lo primero que se le viene a la cabeza?

La soledad, porque es un camino que realmente lo pasas sola. Sí, tienes a tu pareja, a tu familia, pero en el fondo estás sola. Llega un momento en el que dices: “¿Con quién hablo?”. Por mucho que tengas a alguien al lado, sabes que no te está comprendiendo del todo. Entonces te cierras y lo vives en silencio. Eso es lo primero que recuerdo: la soledad.

Tras las mellizas, Gina ha sido la siguiente en incorporarse a la familia
Tras las mellizas, Gina ha sido la siguiente en incorporarse a la familiaCedida

¿Hubo algún momento en el que pensó que la maternidad no iba a llegar?

No, nunca. Obviamente, aparece el “¿y si no?”, pero yo nunca me instalé ahí. Al revés: para mí era una lucha personal. Perdí muchas batallas, pero tenía claro que quería ganar la guerra. Pensar que no lo iba a conseguir es lo peor que puedes hacer en un proceso así.

En su libro Diario de una guerrera habla mucho de la lucha. ¿Contra qué se lucha más en un proceso de infertilidad?

Contra todo. Contra tu cuerpo, contra el sistema médico —en mi caso, por la frialdad y la falta de empatía— y contra el entorno. Cuando lo haces público, mucha gente te dice que es paranoia, que estás obsesionada. Es una lucha constante en todos los frentes, no sabría decir uno por encima de otro.

Pasé por siete inseminaciones artificiales y cinco fecundaciones in vitro, con sus transferencias

Julia Menú

Su camino incluyó muchos tratamientos hasta llegar a la fecundación in vitro. ¿Cómo fue ese proceso?

Fue muy largo, pasé por siete inseminaciones artificiales y cinco fecundaciones in vitro, con sus transferencias. Con el último intento lo conseguí, pero lo perdí y tuve que empezar de cero. Ahí fue cuando llegaron las mellizas. Y Gina llegó después, gracias a embriones que ya tenía congelados. El proceso fue completamente distinto.

De hecho, dijo que con Gina todo fue “demasiado fácil”, y recibió críticas por ello.

Sí, y dolió mucho. Yo no lo dije desde la frivolidad, lo dije desde el asombro. Después de tantos años, cuando vi el positivo pensé: “No puede ser tan fácil”. No era una falta de respeto, era incredulidad, porque venía de un camino muy duro.

Con Gina todo ha sido distinto, y Julia incluso se ha sorprendido de lo sencillo que ha sido todo esta vez
Con Gina todo ha sido distinto, y Julia incluso se ha sorprendido de lo sencillo que ha sido todo esta vezCedida

¿Qué emociones le han sorprendido más tras el nacimiento de Gina?

No me ha dado tiempo a procesarlas. He tenido un posparto muy duro, con mucho dolor físico y un cansancio extremo. Además, durante todo el embarazo estuve sufriendo por cómo lo vivirían mis hijas mayores, por los celos, por si se sentirían desplazadas. Y al final me di cuenta de que sufrí por adelantado sin necesidad: la acogida fue preciosa.

¿Siente que la maternidad se vive diferente cuando llega después de tanta espera?

Sí, aunque es un tema delicado. No quiero desmerecer a nadie, porque todos los caminos son distintos, pero no es lo mismo quedarse embarazada sin buscarlo que luchar durante 13 años. Cuando lo has deseado tanto, cuando te ha costado tanto, se vive de otra manera. Es un sueño por el que has tenido que pelear mucho.

Toma nota

Lo que nadie te cuenta sobre la lucha contra la infertilidad

1

“Es un camino que realmente lo pasas sola” 

2

“Por mucho que tengas a alguien al lado, sabes que no te está comprendiendo del todo”

3

“Cuando una pareja sufre infertilidad, el sexo deja de disfrutarse”

¿Qué fue lo que más le dolió escuchar durante esos años, incluso con buena intención?

Frases como “relájate y ya verás cómo te quedas” o “estás obsesionada”. Son comentarios totalmente fuera de lugar y, lo peor, es que siguen existiendo. Aunque lo compartí públicamente, seguía recibiéndolos. Contra eso no puedes luchar.

Julia reconoce que, aunque estaba preocupada, la acogida por parte de sus hermanas hacia Gina ha sido espectacular
Julia reconoce que, aunque estaba preocupada, la acogida por parte de sus hermanas hacia Gina ha sido espectacularCedida

Hubo un momento en el que decidió parar. ¿Por qué fue necesario?

Porque llegué a una depresión. Después de diez años, mi cuerpo y mi mente necesitaban descanso. Paré dos años y fueron los más felices de mi vida. Volví a disfrutar del sexo, sin objetivos, sin calendarios fértiles. Cuando una pareja sufre infertilidad, el sexo deja de disfrutarse. Se convierte en una obligación.

¿Compartir su historia en redes le ayudó o le expuso demasiado?

Fue lo mejor que hice. Ayudé a muchas personas y también me ayudaron a mí. Recibí mensajes horribles, sí, pero también apoyo. Este tema debería enseñarse desde pequeños. Mis hijas saben cómo llegaron al mundo y quiero que un día lean mi libro y entiendan todo lo que luchamos por ellas.

Es un sueño por el que has tenido que pelear mucho

Julia Menú

Si pudiera hablar con la Julia de hace diez años, ¿qué le diría?

Que la admiro, y que gracias a ella hoy tengo a mis tres hijas. Muchas veces le doy las gracias por no rendirse, por seguir subiendo esa cuesta incluso de rodillas.

¿Qué mensaje daría a las mujeres que ahora mismo están en plena lucha?

Que su fecha está escrita, que no se rindan mientras no haya un diagnóstico que diga lo contrario y que sigan luchando. Cada día que pasa es un día menos para ese momento. Son unas guerreras.

Joel Sáez Vargas

Joel Sáez Vargas

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Graduado en la Universitat Internacional de Catalunya y con un máster de periodismo deportivo cursado en UPF Barcelona School of Management he trabajado durante estos años en proyectos de redacción, cobertura de eventos y creación de contenido para redes sociales. Actualmente en el equipo de Audiencias de Guyana Guardian.

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