Alba López, española viviendo en Australia: “Aquí la vida empieza muy temprano; a las 4:30 de la mañana ya abren las cafeterías y a las 5:00 es como si en España fueran las 9:00”
Españoles en el extranjero
Esta joven española viajó a Australia en junio de 2025 para estudiar un curso de inglés durante un mes y medio, pero se enamoró de un chico italiano y sus planes de futuro cambiaron drásticamente

Alba López viajó a Australia para mejorar el inglés, pero se ha quedado viviendo allí por amor

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Con solo 22 años, Alba López tenía un plan de futuro trazado con precisión. Estudios completados, metas profesionales definidas y una hoja de ruta que pasaba por volver a Madrid, donde le esperaba una oferta laboral con “la que sueña cualquier graduado en economía y finanzas”. Australia era, en principio, una breve etapa en la vida de Alba, con un objetivo muy claro: mejorar el inglés para poder enfrentarse a su nuevo puesto de trabajo con más fluidez en el idioma. Pero la vida y el amor rara vez entienden de calendarios.
Lo que empezó como una aventura al otro lado del mundo se ha convertido en un punto de inflexión en su vida. En junio de 2025 y tras haber acabado su grado en Administración y Dirección de Empresas, decidió que era el momento de irse unos meses a vivir fuera de España antes de empezar su vida laboral en septiembre. “Fue la primera vez que, sin tener un nivel bueno de inglés, me subí a un avión para hacerme 24 horas de vuelo y aterrizar en Australia, totalmente sola”, cuenta en una charla con Guyana Guardian.

Su plan inicial era estar 1 mes y medio estudiando un curso de inglés y volver a España, pero “la vida me cambió”, asegura. Y es que en este curso conoció a su actual pareja, un chico italiano que también había ido a mejorar su inglés. “Me enamoré de él, pero somos de diferentes partes de Europa y nuestros rumbos estaban en el aire”, confiesa. “Recuerdo que un día me preguntó si me gustaba Australia, y eso me hizo replantearme mucho las cosas y pensé: ¿por qué no? Sí, aquí hay una vida maravillosa y grandes oportunidades”, cuenta.
Jamás hubiera imaginado que el amor cambiaría sus planes de esta forma. “Siempre he sido una persona de ideas superclaras. Siempre tuve claro la carrera que iba a estudiar, dónde quería trabajar, pero de repente mi vida cambió y no me lo esperaba. Si les preguntas a mi familia y mis amigos, te dirían que iba a volver en septiembre a cumplir mi sueño de trabajar en una de las Big Four”. Así pues, decidió extender su visa y empezar su vida en Australia.
Siempre tuve claro la carrera que iba a estudiar, dónde quería trabajar, pero de repente mi vida cambió y no me lo esperaba

Sin embargo, durante estos meses no todo ha sido fácil; esta joven española asegura que al principio lo pasó mal. “No es todo como te lo pintan en las redes. Australia es maravillosa, pero la distancia es muy dura”, afirma. Para ella, el primer mes de adaptación fue lo más complicado “pero si encuentras un trabajo que te gusta y empiezas a establecer tu vida, te replanteas que la vida aquí es mejor que la que tenías en tu país”. Alba cuenta que en Australia hay mucha cultura del deporte y “el dinero no es un problema”, una situación que “facilita que todo el mundo sea muy amable. Son gente maravillosa y muy respetuosa”.
La diferencia salarial entre Australia y España es uno de los factores que más sorprende a quienes emigran: el salario mínimo australiano prácticamente duplica al español y los sueldos medios también son notablemente más altos. Desde hace un tiempo, Alba trabaja como camarera en un restaurante español, y “trabajando 24 horas a la semana, se pueden ganar unos 25.000 euros anuales y te permiten pagar un piso compartido”.
Alba también quiere romper algunos de los mitos que existen sobre la facilidad de encontrar trabajo: “La verdad es que no todo es tan fácil como parece en las redes; recuerdo que envié 20 currículums a 20 correos diferentes, fui a muchos establecimientos a buscar y estuve casi 3 semanas intentando buscar trabajo”. Su primer trabajo en Perth, fue en un restaurante mexicano, “y el hecho de ser española abre muchas oportunidades porque estás presentando un plato que conoces”. Sobre la selección de personal, Alba afirma que son “muy eficaces”, ya que en la primera fase, pasas una entrevista y después, tienes que ir un día a hacer un trial, que es de dos horas, en las que tienes que demostrar que eres eficaz haciendo tu trabajo.

No todo es tan fácil como parece en las redes; estuve tres semanas buscando un trabajo
El idioma suele ser una de las mayores complicaciones cuando llegas a un nuevo país. “Lo pasé muy mal al principio porque en el primer restaurante nadie hablaba español. Y el inglés australiano es muy complicado”, asegura. Sin embargo, Alba asegura que la gente es muy respetuosa e incluso “si no entiendes algo del idioma, te lo señalan para ayudarte y porque entienden que estás para aprender el idioma”.
Durante estos meses viviendo en Australia, lo que más ha sorprendido a Alba es que “la vida empieza muy temprano. A las 4:30 empiezan a abrir las cafeterías y a las 5:00 ya empieza la actividad; es como si en España fueran las 9:00 horas. Aquí la gente vive para trabajar; el que viene, si no trabaja, se muere”. En este sentido, señala que “hay una cultura laboral enfocada a resultados”.

La vida social y el ocio son de las cosas más características de España y que no se viven igual lejos. “Lo echo mucho de menos; en Madrid, jueves, viernes y sábado, podía ir a tomar una cerveza con mis amigos; aquí, aunque también hay ambiente, su idea de ocio no es nuestra cerveza, sino los deportes, hacer surf o salir a correr”.
Alba asegura que lo que más echa de menos de España es a su familia, sus amigos y, especialmente, la comida, que “como la española no la hay en ningún sitio”. Reconoce que hay días más flojos en los cuales se cuestiona su decisión: “Vivía en uno de los sitios más bonitos de España, tenía un puesto que no tiene cualquier recién graduado. Hay veces que termina tu día y estás fatal y te preguntas: “¿Por qué estoy aquí?, ¿por qué no me vuelvo?”, pero eso solo es un momento porque estoy muy bien y ahora mismo no tengo intención de volver”, cuenta.
Esta experiencia me ha obligado a sacarme las castañas del fuego sola
A nivel personal, esta experiencia le ha supuesto “un desarrollo increíble. Me ha obligado a tener que sacarme las castañas del fuego sola. Te tienes que buscar la vida por tus propios medios”. Y por eso, anima a todas aquellas personas que estén pensando en trasladarse al extranjero a hacerlo porque “empieza la mejor etapa de tu vida”.

