'Heartstopper', en la cuerda floja de Netflix: ¿Nick y Charlie podrían ser cancelados?
La duda
La tercera temporada se estrenó el 3 de octubre y Alice Oseman, la creadora, reconoce que está trabajando duro para obtener una renovación

Joe Locke y Kit Connor son Charlie y Nick.

El 22 de abril de 2022 se estrenó Heartstopper en Netflix, la adaptación de los cómics de Alice Oseman que adaptó ella misma. Un mes después, se anunció la renovación por dos temporadas más. Con estos inicios, el fandom se acostumbró a no tener que sufrir. Pero, tras la emisión de la tercera temporada el 3 de octubre pasado, su futuro es incierto, sin recibir una renovación por parte de la plataforma.
“Estoy trabajando muy duro en las bambalinas para conseguir una renovación de Heartstopper para todos nosotros”, expresó este mes Oseman en un festival literario. Las declaraciones sirvieron para entender una realidad. Hay veces en las que Netflix renueva series sin anunciarlo y espera al rodaje de la segunda temporada para hacerlo oficial. Este no es el caso y, como indica la creadora, “hay mucha gente” trabajando para llegar a un acuerdo.
“Estoy trabajando muy duro en las bambalinas para conseguir una renovación de Heartstopper para todos nosotros”
Heartstopper tiene el favor de la crítica desde antes de su estreno. Oseman, a través de sus páginas, supo transmitir una historia de amor entre dos adolescentes: Charlie Spring (Joe Locke), que había sufrido bullying por ser homosexual, y Nick Nelson (Kit Connor), un jugador de rugby del mismo instituto que descubre que es bisexual. ¿El acierto de la adaptación? Capturar la magia de la obra original y, de paso, utilizar a los secundarios para ampliar el abanico de temas a tratar.
La serie tiene un elemento pedagógico: la forma en la que se abordan las inseguridades de los adolescentes y se muestran sus conductas sirve como ejemplo para el público juvenil. En los 24 episodios producidos hasta la fecha, se ha abordado el lesbianismo, la transexualidad, las dudas sobre la identidad de género, la asexualidad, los trastornos de la alimentación y sobre todo cómo ser una persona responsable en el plano emocional con los seres queridos.

El titubeo de Netflix, sin embargo, parece tener que ver con el rendimiento de la ficción en el plano comercial. Después de publicar los datos de consumo del segundo semestre de 2024, la serie adolescente y romántica ha sufrido un bajón. Se calcula que, con 11,6 millones de visionados en los casi tres meses que estuvo disponible en la plataforma, sufrió una bajada del 30% de su público, que Deadline calcula que fueron 16,5 millones para la segunda.
Estas cifras, que conste, continúan siendo buenas para una producción de estas características, que no tiene precisamente un coste alto por episodio: está formado por actores juveniles que se dieron a conocer con Heartstopper y no tiene grandes alardes de producción, salvo por los cameos de Olivia Colman o Jonathan Bailey. La mirada íntima de Oseman, para que nos entendamos, hasta la fecha ha salido barata.

Se desconoce si, en estas dificultades para renovar la ficción, está la popularidad de sus actores protagonistas. Desde que aparecieron en Heartstopper, Kit Connor y Joe Locke han pasado a ser la comidilla de la industria: Locke ha hecho el salto a Hollywood con Agatha, ¿quién si no?En la piel (por sorpresa) de un conocido personaje de Marvel mientras que Connor triunfa en Broadway con una adaptación moderna de Romeo y Julieta de William Shakespeare, donde interpreta el papel masculino protagonista.
En caso de tener que renegociar con ellos, y asegurarse de que tienen disponibilidad en el calendario, las cosas podrían complicarse.