Tom Hiddleston: “No tenía sentido regresar con 'El infiltrado' a menos que lo hiciésemos mejor”
Entrevista
El actor británico vuelve a meterse en la piel del espía Jonathan Pine en la segunda temporada de la serie de Prime Video, que se estrena diez años después de la primera

Tom Hiddleston atiende la premiere de la nueva temporada

En estos días se cumplen nueve años de aquella gala de los Globos de Oro en la que Tom Hiddleston subió a recibir el galardón mas importante de su muy exitosa carrera, y no hay mejor manera de celebrarlo que sentarse a ver la segunda temporada de El infiltrado , la misma serie por la que lo ganó. No es muy habitual que haya que esperar 10 años para reencontrarse con un personaje, pero como el mismo actor británico lo explica en esta entrevista, nunca hubo intenciones de apurarse en detrimento de la calidad, sobre todo teniendo en cuenta que John Le Carre, quien escribió la novela en la que se inspiró la serie, nunca hizo una segunda parte. Filmada en Inglaterra, Colombia, España y Francia, la coproducción entre la BBC y Amazon Prime Video suma al mexicano Diego Calva como el principal villano, en otra historia de intrigas que seguramente volverá a poner al también protagonista de Loki en el camino de los premios.
¿Por qué sintió que este era el momento justo para el regreso de Jonathan Pine?
Ha pasado una década, y ese elemento fue mágico a la hora de tomar una decisión. Jonathan Pine se ha convertido en un agente de campo en la comunidad de la inteligencia con una valentía extraordinaria, gran calidad moral y además un fuego interior y mucha turbulencia. Como todos nosotros, él ha pasado por la complejidad y la fragmentación de estos últimos 10 años. Está mas viejo y yo también pero Jonathan además se ha vuelto mas sabio. Tiene cicatrices en el alma y en la piel, pero a la vez ha ganado una perspectiva mas fresca, tiene un corazón mas grande y una mayor resistencia, todo sumado a una gran curiosidad por el mundo. Ese fue el indicador de que este era el momento adecuado. Obviamente hay toda otra historia sobre la conexión que tuvimos con John Le Carré y la bendición que nos dio antes de fallecer en 2020. El le comunicó la gran confianza que nos tenía a sus hijos, Simon y Stephen Cornwell, y les dijo que El infitrado tenía que continuar. Ellos siguieron su instinto y David Farr, un gran guionista que convirtió la novela en la primera temporada, tuvo un sueño en plena pandemia. Se despertó en medio de la noche con la imagen de un auto negro que se aproximaba a un niño. Les escribió a los Cornwell y les dijo que tenía una idea para una continuación. Así fue como comenzaron a desarrollar esta segunda temporada. David, Simon y Stephen me preguntaron si me interesaba, y yo les dije que por supuesto, ya que Jonathan Pine es uno de los mejores personajes que me ha tocado interpretar.
¿Dijo que si para que la gente le dejara de preguntar sobre una secuela?
No necesariamente. La primera temporada fue una de las mejores experiencias creativas de mi vida laboral. El material era extraordinario. La experiencia también lo fue. Los actores y la directora, eran de primer nivel. Jonathan Pine era un personaje profundamente complejo que se expresaba de una manera diferente a como me ha tocado hacerlo en otras facetas de mi trabajo. Volver a interpretarle era algo que realmente quería hacer, pero también estaba convencido que la calidad tenía que ser igual o superior a la de la primera temporada. No tenía sentido regresar a menos que lo hiciésemos mejor. La producción tenía que ser mas ambiciosa, mas valiente, mas profunda y tenía que costarnos mas. Debíamos correr mas riesgos. Y eso es precisamente lo que hicimos. Ha sido otra experiencia verdaderamente inolvidable para mi.
¿Se asesoró con espías para prepararse para esta nueva etapa del papel?
Curiosamente desde que se estrenó la serie, se me ha acercado gente verdaderamente extraordinaria y me han contado sus experiencias. Me han dicho cuan precisa era “ El infiltrado en cuanto a como es verdaderamente ese mundo, algo que me resultó un poco perturbador. Pero la verdad es que no he conocido a muchos espías. O a lo mejor si, pero no me contaron que lo eran.
O es usted el que no lo puede contar...
Tal vez haya algo de cierto en eso. Los espías me parecen fascinantes, particulamente Jonathan Pine. Me siento muy inspirado por su extraordinaria valentía y su capacidad para sacrificar partes de si mismo para triunfar en una misión. No le importa el costo personal a nivel físico, emocional y espiritual con tal de lograr su objetivo. Y la soledad de su posición me parece extraordinaria. Yo no creo que podría hacerlo. Los espías no pueden tener los privilegios de una vida real. No deben tener relaciones sentimentales, ni compromisos afectivos. Nada que les amarre a la realidad de lo cotidiano. No pueden confiar en nadie, y no contar nada. Las relaciones íntimas son una herramienta para poder obtener información de otra persona. Seducen para traicionar. Que haya gente que nació para hacerlo me parece fascinante.
Obviamente este Jonathan Pine es muy distinto al de la primera temporada. ¿De qué manera encaró su interpretación para incorporar tanto su fatiga como su experiencia?
Era un elemento que me importaba mucho porque el cuerpo lo registra todo. El cuerpo y la mente de Pine han pasado por muchas cosas. También quería reflejar su experiencia, mostrar que es un hombre en movimiento, caminando hacia la luz, pero que muchas veces no se detiene a comprobar cual es el peso que carga. Tal vez este sea un punto ciego para él. Con David y Georgi Banks-Davies, la directora, hablamos mucho sobre sus traumas y los peligros de no curarlos. Pine fue primero un soldado en el ejercito británico y luego se fue a trabajar a un hotel de lujo, en donde fue reclutado para los servicios de inteligencia por Angela Burr. Es un hombre que tras los eventos de la primera temporada, tiene sangre en sus manos. Mató a dos hombres y tuvo que lidiar con una inmensa presión. Fueron experiencias muy fuertes que revive en sus sueños y estan siempre presentes en su vida interior. A pesar de que es una persona muy controlada y competente, de vez en cuando deja una ventana abierta por la que se puede ver el calor de ese fuego que lleva en su interior, y el alma turbulenta que está debajo de todo eso. Es lo que hace que interpretarle sea fascinante. Es un verdadero regalo porque yo creo que los seres humanos somos muy complejos.
