El Juzgado de lo Penal número 1 de Ourense ha dejado visto para sentencia el juicio contra un hombre acusado de agredir sexualmente a una joven tras pedirle una foto en un centro comercial.
La Fiscalía solicita para el acusado una pena de quince meses de prisión, mientras que la defensa reclama su absolución, alegando que la denuncia responde a motivos económicos, según informa La Voz de Galicia.
La joven se quedó en shock tras lo ocurrido
Los hechos se remontan a la noche del 23 de enero de 2022, cuando la víctima y su pareja se encontraban en la terraza de un bar. Durante la vista oral, la denunciante relató que el procesado, “mucho mayor que nosotras”, se acercó con su perro y comenzó a hablar con ellas de forma cordial. Según su versión, el hombre les pidió hacerse un selfie los tres juntos, momento en el que habría ocurrido la agresión. “Nos dijo ‘os voy a tocar el culito’ y me agarró una nalga”. La joven afirmó ante el tribunal que se quedó “en shock” tras el suceso y que minutos después le contó lo ocurrido a su novia.
Horas más tarde, ambas decidieron acudir a la Policía para presentar una denuncia. La segunda mujer, que entonces era su pareja, confirmó el encuentro, aunque reconoció que no vio el momento exacto del tocamiento. “Me di cuenta de que algo pasaba cuando la vi llorar”, declaró ante la jueza. No obstante, tuvo que rectificar su declaración ya que aseguró que el acusado estaba en el medio cuando hicieron la foto y al mostrar la imagen, el hombre estaba en un lado.
Un amigo de las jóvenes, que testificó protegido tras un biombo, corroboró que encontró a la denunciante alterada y entre lágrimas.
El acusado niega que se propasara
Por su parte, el acusado mantuvo en todo momento su inocencia y aseguró que la conversación fue amistosa, que tras la foto se quedaron hablando un rato más, y que le “dieron dos besos antes de irse”, negando cualquier tipo de contacto inapropiado.
El hombre, que dijo haber sufrido un ataque de ansiedad al conocer la denuncia, sostuvo que las dos jóvenes lo acusaron falsamente “para sacar dinero”. Ahora, la decisión queda en manos de la magistrada, que deberá determinar si se trató de una agresión sexual o de una denuncia sin fundamento.

