Un soltero de 'First Dates' mete la pata con una inapropiada pregunta y dinamita su cita: ''Son mías porque las he pagado yo''
Sin química
Adrián y María protagonizaban uno de los momentos más incómodos del programa
Un soltero de 82 años acude a 'First Dates' en busca de su primera historia de amor: ''Quiero que te vayas de aquí con tu primera novia''

María en 'First Dates'

Las citas a ciegas pueden ser sinónimo de éxito o de fracaso. Lo cierto es que ninguna de las partes implicadas sabe qué va a ocurrir durante ese primer encuentro. Pero su ilusión por encontrar a alguien especial es mucho más fuerte que la incertidumbre o el miedo que puedan sentir, y eso los lleva a embarcarse en aventuras tan impredecibles, como presentarse a First Dates.
Uno de estos aventureros era Adrián (38), un desempleado de Algeciras (Cádiz) al que le encantaba la fiesta. ''Me considero un golfo, pero bueno soy muy buena persona'', reconocía. En el amor, no le había ido nada mal, pero explicaba que su última relación con la madre de su hija terminó por una infidelidad de ella.

''Un miércoles me voy a tomar un café a un chiringuito. Al pedirlo, me percato que ella estaba allí con ese muchacho. Entonces, claro, ya está'', contaba. Su ilusión era encontrar a una nueva compañera de viaje con la que poder ampliar la familia: ''Quiero una pareja que tenga hijos también para poder hacer cosas juntos''. El equipo le había preparado una cita con María (34), una camarera de Estepona (Málaga) que llegaba confesando lo complicado que era tener una relación con hijos.
La primera impresión entre ambos fue muy diferente. ''Me gustan sus tatuajes y sus pendientes, pero lo que no me gusta es que es muy flaquito y bajito'', sentenciaba. ''Sus ojos son muy bonitos y de físico está muy bien'', confesaba él. La situación empeoraba cuando la soltera descubría que el gaditano llevaba varias semanas en el paro. ''Tiene que buscar trabajo porque yo no voy a mantener a nadie'', dejaba claro.

Momentos después, el presentador acompañaba a los solteros hasta su mesa, donde comenzaban la velada hablando del amor. ''Llevo 4 años soltera tras una relación de 13 años. Tengo dos niños y me apetecía encontrar a alguien'', explicaba ella. Por su parte, el soltero explicaba lo mucho que sufrió con la infidelidad de su expareja. ''En su día me dolió, pero creo que a día de hoy es lo mejor que me podía pasar'', comentaba.
La cita avanzaba a buen ritmo. Pero todo daba un giro inesperado cuando la soltera puso sobre la mesa el tema de las relaciones abiertas. ''Todo es probar, ¿por qué no?'', declaraba el soltero. ''Yo soy muy celosa y egoísta. Lo mío es mío'', confesaba ella. A la camarera malagueña tampoco le hacía gracia que Adrián bebiese alcohol y fumase. ''A mí me gusta que se cuiden y hagan deporte'', aseveraba.

Pese a todo, ambos intentaron dejar a un lado sus diferencias para pasar un momento a solas en el reservado del programa. Lejos de acercar posturas, el soltero metió la pata hasta el fondo con una inapropiada pregunta. ''¿Hay cirugía en tu cuerpo?'', decía. ''¿Por qué? ¿Por qué todas estamos operadas hoy en día?'', replicaba la soltera visiblemente incómoda.
''Te he visto apretadita y guay, por eso te he preguntado”, insistía el soltero. ''Son mías. Son mías porque las he pagado yo'', dejaba claro la malagueña. Finalmente, Adrián decía 'sí' a una segunda cita, pero María le daba calabazas.
