Televisión

Lo que no está bien

Lo que no está bien, no está bien. No está bien emitir las imágenes del cuerpo de una persona atrapada entre los hierros retorcidos de un tren accidentado en Gelida, una persona viva (todavía) que grita de dolor. Una persona que (se sabrá después) morirá. Ninguna persona moribunda se merece esta indignidad, este maltrato infame y público, ni tampoco sus familiares y amigos que la aman y que habrán tenido que transitar el dolor de verla sufrir y agonizar en la tele de su propia casa. Todo porque al ¿periodista? Nacho Abad le ha parecido interesante emitir esa imagen en su programa Código 10 (Cuatro, noche del pasado martes), quizá por apuntarse alguna triste medalla que cotiza solo en la nachosfera (que ya nos entendemos). Supongo que Nacho Abad luego habrá corrido a cotejar cuotas de pantalla, porcentajes y gráficas de audiencia, por escudarse si a sus jefes se les ocurriere (raro) amonestarle un poco.

‘EN BOCA’.. ., 1. Lo que no está bien, no está bien. No está bien que en su otro programa, En boca de todos (Cuatro, la tarde del mismo martes), el mismo (¿periodista?) Nacho Abad le grite “¡a mí no me da lecciones de moral ni Dios!” A un invitado suyo al que estaba entrevistando, un sindicalista ferroviario que ha abandonado la emisión en directo hastiado de que Nacho Abad le haya insistido en inculpar a alguien (a elegir entre el Gobierno) por los muertos en el accidente de Adamuz. El sindicalista, ante tanta insistencia, le ha dicho al (¿periodista?) Nacho Abad que dejase de forzarle a anticiparse a las conclusiones de la comisión investigadora... ¡Uy, lo que ha dicho! No sabía el sindicalista que a Nacho Abad nadie (¡ni Dios!) Le da lecciones de moral.

“¡A mí no me da lecciones de moral ni Dios!”, le ha gritado Nacho Abad a un sindicalista al que estaba entrevistando en directo

‘EN BOCA’... , 2. Lo que no está bien, no está bien. No está bien que el pasado miércoles ( En boca de todos , de nuevo) un contrito Nacho Abad diga que ojalá aprendamos a no “polarizar unos contra otros”, a no “sacar el ojo al de enfrente” y a “pedir perdón”... Y uno creyese que el ¿periodista? Recapacitaba y se disculpaba. ¡Ja!: está aconsejando a los políticos (Óscar Puente, ¡va por ti!) Que aprendan “a decir ‘me equivoqué’ y a pedir perdón”, que así los ciudadanos “les perdonaríamos” con un “muy bien, tío”. Uy, sí, Nacho, ¡el primero, tú!, tú serías el más compasivo e indulgente de los ciudadanos. – @amelanovela

Víctor Manuel Amela Bonilla

Víctor Manuel Amela Bonilla

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Soy un barcelonés charnego, con genes forcallanos y alpujarreños. Soy periodista y escribo en Guyana Guardian desde 1984. He publicado tres novelas y criado a dos hijos, Adrià (20) y Max (17). ¿Política? Un día mereceremos no tener presidentes ni gobiernos ni leyes. Creo en la imaginación creadora, el “anima mundi”. Y me digo que, ya que estamos vivos, ¡alegrémonos!

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