Glòria Serra celebra los 15 años de 'Equipo de investigación': así se vivió la entrega más compleja que la presentadora recuerda.
De aniversario
La periodista catalana visita ‘El Hormiguero’ para celebrar el recorrido de un programa que, después de quinientas cincuenta entregas, ha analizado las facetas más difíciles de la actualidad colectiva.

Glòria Serra, en una imagen de archivo.

Parece increíble, pero ya son 15 años los que celebra en emisión durante este 2026 uno de los programas de investigación más emblemáticos de la programación actual. El distintivo Equipo de investigación de La Sexta, que continúa cautivando a multitud de espectadores y que, lógicamente, resultaría impensable sin la fuerza expresiva de la locución que relata cada episodio al público. Y es que Glòria Serra representa la esencia de una propuesta que llega a esta efeméride establecida plenamente como un modelo a seguir dentro de su categoría.
La comunicadora barcelonesa, cuya carrera arrancó en 1987 en la Cadena SER y prosiguió en espacios como La Noria, acude hoy junto a Pablo Motos a El Hormiguero para comentar este logro. El espacio televisivo alcanza ya más de quinientos cincuenta trabajos elaborados por un grupo de cincuenta especialistas. En este marco, Serra medita sobre la dureza de una función que, a veces, conmueve a la audiencia por la intensidad de las realidades tratadas en las grabaciones.
“Es donde pasamos más miedo”
La complicada filmación en el distrito merchero de Salamanca
Aunque el archivo del espacio televisivo es muy amplio, la conductora reconoce sin dudas cuál ha sido la labor más compleja de su trayectoria profesional. Según testimonios publicados por La Razón durante 2020, Serra apuntaba que la pieza dedicada a la comunidad merchera de Salamanca resultó ser la más complicada. “Los mercheros son tratados como si fueran, por ejemplo, un colectivo de etnia gitana, pero no tienen nada que ver”, detallaba la periodista al evocar un rodaje que representó un desafío para la integridad de sus compañeros.

La grabación se caracterizó por un nerviosismo incesante y el clima de enemistad del sitio. La catalana menciona que, a pesar de no haber recibido golpes, la impresión de amenaza fue verdadera y palpable para los corresponsales allí presentes. Se trató de una de las raras situaciones donde los agentes del orden precisaron actuar de manera inmediata para proteger a los empleados de Atresmedia debido a lo complicado del paraje en el que se hallaban.
“Nos lo advirtió la Guardia Civil, que nos vino a sacar del barrio y nos dijo que no sabíamos dónde nos habíamos metido”, admite Serra. La reportera afirma que sus colaboradores evitan el rodaje sensacionalista y únicamente difunden intimidaciones cuando resulta indispensable para la narración. En esta ocasión, el grado de oposición de los individuos analizados forzó a intensificar las medidas de seguridad de una agrupación que, de acuerdo con su testimonio, actúa con sensatez y rehúye la relevancia superflua.
“A día de hoy no puedo verlo”
La huella anímica de la Colonia Marconi
Hay otra labor que ha marcado profundamente a la conductora, esta vez desde una perspectiva más personal. En el pódcast Lo que tú digas de Álex Fidalgo, Serra admitió en 2025 que le resulta imposible volver a ver la pieza sobre el principal tratante de mujeres en Europa. El rodaje realizado en la Colonia Marconi, en Madrid, representó un impacto psicológico que la periodista aún no ha conseguido asimilar totalmente por la falta de humanidad que observó en esos días de grabación.

“No puedo ver ese reportaje, me resulta imposible. No lo puedo ver, no lo soporto”, reconocía abiertamente durante la mencionada charla. Serra relata situaciones de féminas tratando de refugiarse del frío con hogueras rudimentarias al tiempo que quienes las subyugaban ejercían su dominio. Según la comunicadora, graduada en la Universidad Autónoma de Barcelona, esta clase de reportajes exigen un blindaje emocional el cual, no obstante, resulta a veces escaso para distanciarse de la atrocidad del tráfico humano y el abuso sexual.
Con 61 años de edad y tras pasar décadas en el frente de la información, Serra conserva plenamente su dedicación a la profesión. Aunque ha relatado desde ataques de ETA hasta los sucesos más sombríos de la historia criminal del país, afirma que jamás ha considerado dejar la labor periodística. El testimonio de Equipo de investigación continúa esforzándose por mostrar situaciones que, debido a su crudeza, gran parte de la sociedad elige omitir, empleando el rigor profesional como escudo frente a la desigualdad social.