Dani Martínez recuerda sus comienzos alternando
'El Hormiguero'
El cómico leonés regresa a At

Los deportivos inicios de Dani Martínez en el mundo del humor: “Imitaba a voces y jugaba a baloncesto, eran las dos cosas que hacía”
“¿Te gustaría viajar en el tiempo? Pues en este show, Dani Martínez hace un viaje en el tiempo desde 2050 al presente para hablar con su público y contarles qué cosas han cambiado y qué cosas no pueden olvidar de cara al futuro. Remember ayuda al público a recordar momentos memorables de su vida, que allá en 2050 van a desaparecer, y es misión de Dani impedir que eso suceda. ¿Cómo lo hará?”, reza la sinopsis de Remember, el último espectáculo del humorista de Astorga Dani Martínez.
Tras despuntar en televisión gracias a Tonterías las justas y Vaya movida, el leonés ha expandido sus roles y facetas hasta llegar a presentar su propio programa: Martínez y Hermanos. Pero este jueves se tomó un descanso en su ajetreada agenda para pasar por El Hormiguero, el programa nocturno de Antena 3 presentado por Pablo Motos. Más de una década después, Dani regresaba a Atresmedia para repasar sus proyectos presentes, futuros y otras tantas anécdotas en una extensa entrevista.
A pesar de haber formado una gran carrera gracias a la comedia, sus inicios se forjaron en el deporte. El propio entrevistado confesaba que su primer gran interés fue el parqué: “En los 90 yo estaba muy obsesionado con el baloncesto. Jugaba a baloncesto y vivía para eso, imitaba a voces y jugaba a baloncesto, eran las dos cosas que hacía. Vestía entero de Jordan, quería llegar a jugador de baloncesto. Cuando vi que se me daba mal empecé a dedicarme a las voces, solo a voces, entonces ya empecé a hacer radio”.
La conversación versó por distintos pasajes de su infancia, incluyendo sus series favoritas. “Ahora mismo yo estoy volviendo a ver Al salir de clase desde el primer capítulo. Voy por el 49, antes de venir me he visto dos. Me transporta a ese momento antes de ir a la piscina en verano, en mi pueblo, con los amigos y demás, y veo esa factura, esos actores…”, reconocía. Otro aspecto fundamental de la época, todavía muy vivo, es el de una buena merienda. Martínez tampoco se estuvo de confesar sus placeres culpables predilectos.
Dulzor local
“Mi merienda favorita era la típica merienda leonesa. Pan de León, lo abres, cecina de León, le pones unos pimientos del Bierzo, después un poco de chorizo de León, coges una mantecada de Astorga y la espolvoreas un poco por encima, después lo cierras, coges un nicanor de Boñar y también lo espolvoreas por encima, chocolate también que tenemos en León y lo comes”, aseguraba. Un festín que contrastaba con el que disfrutó Pablo Motos en su Requena natal: “A mí me daban pan, vino y azúcar. Con mucho azúcar. Tenía ocho años”.
Parte de este encanto reside en su localidad natal, la cual siempre ha defendido más allá de su aparición en El Hormiguero. “Mi madre es de Astorga y mi padre de un pueblo que se llama Hospital de Órbigo, pero viven en León y claro que voy a verles. Sigo con todos mis amigos desde los ocho años. En mi grupo somos diez y tengo la suerte de que cinco de ellos y yo, vivimos en Madrid. Un día a la semana como mínimo nos reunimos todos”, detallaba en una entrevista de archivo.

