Un buitre leonado planea sobre las corrientes térmicas mientras lo vigilan varios ojos y dos cerebros: los tecnológicos de cámaras asistidas con IA más los biológicos de avistadores humanos con su inteligencia ambiental. De pronto el ave desciende, se acerca a los 500 metros que marca el protocolo como distancia máxima de seguridad. El ejemplar ha conseguido detener el giro de dos aerogeneradores.

Es una escena cotidiana, y sin embargo desconocida. Sucede en parques eólicos de Endesa y hace posible que convivan la energía renovable y la avifauna. Águilas imperiales y milanos reales, cigüeñas negras y murciélagos comunes, formaciones que surcan la autopista migratoria Europa-África por el Estrecho de Gibraltar.

¿Y cómo lo consiguen? La combinación entre tecnología y sabiduría humana detecta el riesgo de colisión y para lo que haya que parar. ¿Te apetece saber mucho más? Adelante, aquí tienes tus prismáticos para ver el nuevo episodio del videopodcast ‘Conexión a Tierra’.

En el nuevo episodio de ‘Conexión a Tierra’, la agroinfluencer Pilar Pascual (@Agripilar) y el creador de contenidos Elisardo Pardos (@elisardo.pardos)  nos muestran cómo los parques eólicos se integran con el entorno protegiendo a las aves

Pase usted primero, señora ave

Cuando María Rosa Parras, responsable de Medio Ambiente en los parques eólicos de Endesa, le explica a alguien su trabajo, suele recibir la misma respuesta: “¿Cómo, que esas máquinas se paran? ¡No tenía ni idea!”. Nada que reprochar, ella tampoco cuando se incorporó a la compañía.

En eso consiste este sistema: “priorizar la protección de las aves a toda costa, sin importar la pérdida de productividad. Gracias a los sistemas de vigilancia humana y tecnológica aplicamos paradas preventivas para minimizar los percances. En algunos parques casi al 100%, apenas registramos uno o dos al año”. La experiencia del proyecto y los informes de impacto ambiental definen “si destinar avistadores humanos expertos en identificar ese riesgo, solo tecnología óptica asistida con IA, o una combinación de ambos”, explica Rosa.

En el capítulo, Eli y Pilar hablaron con Begoña Arbeloa, directora general de Testa.

En el capítulo, Eli y Pilar hablaron con Begoña Arbeloa, directora general de Testa.

Cada opción aporta su fortaleza. La tecnología aporta alcance y precisión —las cámaras detectan más lejos y la IA aprende patrones de riesgo—, pero no sustituye la capacidad humana para interpretar el comportamiento animal. Por eso en parques especialmente sensibles, como los del Estrecho, se prioriza la vigilancia presencial.

Ojo humano y tecnología, un equipo que…

Ve más y mejor icono

Ve más y mejor

  • Cámaras que detectan aves a gran distancia
  • Una IA que aprende patrones de riesgo
  • Avistadores capaces de reconocer especies, siluetas y trayectorias
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Interpreta

  • La tecnología señala movimiento
  • El ojo humano entiende el comportamiento del ave: caza, migración, comunicación o refugio
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Actúa a tiempo

  • Paradas automáticas de turbinas
  • Decisiones humanas para detenerlas “el tiempo que haga falta”
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Protege a toda costa

  • Datos en tiempo real, experiencia y ciencia se combinan para priorizar la protección de las aves, por encima de la productividad

Controlador aéreo de la avifauna

“Somos los controladores aéreos, el radar de la torre de control, desde que amanece hasta el ocaso durante todo el año. Imagina que en una carretera, en vez de la típica señal de cruce de animales, tienes a un profesional que detiene el tráfico para que pase un lince”, afirma Begoña Arbeloa, directora general de Testa, empresa que presta el servicio de vigilancia ambiental a Endesa. Según puedes ver en el capítulo, Begoña explicó a Eli y a Pilar la coordinación de los sistemas y compartió otras curiosidades de distintos parques.

Y es que cada parque es un mundo. Y cada jornada laboral es diferente. Juan Pedro Hidalgo —avistador y coordinador en Testa— describe ese puzle de factores aleatorios. Deben distinguir la silueta, el tipo de vuelo y la trayectoria de un águila imperial o una perdicera, una cigüeña blanca o una negra, una pardela cenicienta o una balear. Si una rapaz prepara un ataque o una planeadora vuela en círculos para buscar alimento, comunicarse o defender su territorio —usan las mismas corrientes que los aerogeneradores y tienen una capacidad de maniobra limitada, es decir, más riesgo—. “También el comportamiento diferente en temporada de cría o de migración, o si sopla fuerte el Levante y las aves tienden a refugiarse cerca o dentro del parque hasta que amaina”. Con ese balance de datos y experiencia, informan al coordinador del parque para aconsejar la parada inmediata de una turbina, dos, toda una línea o la instalación completa si cruzan varias bandadas. ¿Durante cuánto tiempo? “Desde un minuto a una hora o más, lo que haga falta”, añade Rosa.

Eli y Pilar descubren en este capítulo cómo la unión entre inteligencia humana y tecnología forman el mejor equipo.

Eli y Pilar descubren en este capítulo cómo la unión entre inteligencia humana y tecnología forman el mejor equipo.

Vocación por cuidar la naturaleza

“Hace poco vimos por primera vez un quebrantahuesos, creemos que venía de la Sierra de Cazorla, donde los están reintroduciendo”. A veces, salvan fauna y flora de una tacada, como apunta Rosa: “En varias ocasiones han localizado un conato de incendio que se ha podido apagar gracias a su alerta temprana”.

Todas las habilidades humanas y tecnológicas confluyen en el modelo de conservación. “En el equipo tenemos ambientólogos como Juan Pedro, biólogos, técnicos forestales, ornitólogos, anilladores… Expertos en quirópteros o en técnicas forenses que datan un siniestro por el desarrollo de las larvas, o que conocen los síntomas de un envenenamiento”, detalla Begoña. “El denominador común es la vocación por cuidar la naturaleza en general y de su zona en particular, porque la mayoría, el 80%, son locales, gente que protege el entorno que mejor conoce”.

“La emoción de proteger —tercia Juan Pedro— un animal tan imponente, y tan escaso, como un águila imperial, o tan pequeño pero tan importante para la naturaleza como un murciélago común, explica por qué amamos tanto este trabajo”.

Protección activa en 18 parques eólicos de España

Mapa de parques eólicos

En todos los casos, se detiene el aerogenerador incluso cuando el ave está lejos o el riesgo de colisión es mínimo

Parques gaditanos

560 paradas (2024)

59 minutos de media

Ruta migratoria

Parque ARAGONÉS

1.501 paradas

15 minutos de media

Paradas por individuos aislados

Parques de tarifa

15 especies censadas

~10.000 aves protegidas cada año

*Repartidos en diferentes regiones, con vigilancia humana, tecnológica o combinada.

Inteligencia humana + IA = inteligencia ambiental

Todo ese conocimiento se comparte en tiempo real a través de móviles, walkie talkies o grupos de whatsapp para precisar, por ejemplo, la edad de ese águila por el colorido de su plumaje, los hábitos alimenticios de un quebrantahuesos, el vuelo atípico de un aguilucho ceniciento. Los avistadores actúan como sensores de datos. Todo se registra, sistematiza y procesa en un sistema que integra big data, análisis IA y business intelligence. Es la “inteligencia ambiental” que define Begoña en el capítulo y que convierte el dato en patrones e informes que ayudan a tomar decisiones y optimizar los tiempos de paradas y arranques en las turbinas.

Un ejemplo: “En invierno —explica Juan Pedro— migran desde el norte los milanos reales y a veces utilizan como dormideros los acebuches de un parque. Los localizamos, tomamos fotos y coordenadas que enviamos a la compañía eólica para adaptar los protocolos a esa nueva circunstancia”.

Eli pudo visitar un parque eólico para conocer de primera mano cómo se trabaja para proteger a las aves.

Eli pudo visitar un parque eólico para conocer de primera mano cómo se trabaja para proteger a las aves.

¿Qué más comparten Rosa, Juan Pedro y Begoña? Pues una especie de deformación profesional cuando la vista se les va al cielo, aunque no estén trabajando. Rosa, por ejemplo, le ha cogido un cariño especial a la alondra ricotí. “Es una de las protagonistas de otro proyecto de conservación, facilitamos su reintroducción al mejorar su hábitat. No tiene riesgo de colisión, es muy pequeñita y vuela bajo. Y muy difícil de ver porque su plumaje es críptico, se camufla tan bien que solo podemos realizar los censos de oídas. Las grabamos cuando empiezan a cantar de madrugada, en primavera, solo así podemos diferenciarlas y saber cuántas viven en el entorno”.

Si quieres ver las reacciones de Pilar y Eli a cómo tecnología y humano trabajan codo a codo para proteger la avifauna mientras se genera energía limpia, no te pierdas el nuevo capítulo de ‘Conexión a Tierra’.

Coordinación: Silvia Resola | Redacción: Guillermo Conde | Diseño y maquetación: Alejandra Santander | Ilustración: Alex Batlle | Fotografía y vídeo: Endesa | Un proyecto de Brandslab. Godó Nexus.

Ojo humano + IA: el sistema que salva miles de aves en parques eólicos mientras genera energía limpia

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