Los narcos también invierten en publicidad. ¿La última prueba? El alijo de ocho kilos de heroína presentado en formato pastilla y preparado para ser distribuido en Barcelona y Madrid. Es la primera vez que se detecta en el mundo una partida de esta droga, hoy en horas muy bajas, con aspecto de comprimido.
¿Y por qué ese nuevo formato? “Todo forma parte de una campaña de marketing”, responde a Guyana Guardian Alberto Morales, comisario de la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional.
Los narcos que intentaron introducir en el mercado esa heroína en pastillas –liderados por un ciudadano turco– “buscaban atraer con ese formato a nuevos consumidores que nunca comprarían esta droga con su aspecto (en polvo o roca) habitual”, añade el jefe de estupefacientes.
“Esas pastillas con forma de calavera solo buscaban atraer la atención de personas que ahora no tocan esa droga”
Para hacerla más atractiva esos pioneros traficantes decidieron dar a esos comprimidos la forma de una calavera. En el mundo de la droga vende, especialmente entre los más jóvenes, todo aquello que se intuye nuevo y también, por paradójico que pueda resultar, peligroso.
Presentarse con una explícita imagen de la muerte les pareció a estos publicitarios de la droga la mejor de las campañas. Esos traficantes de heroína no hacen otra cosa que seguir la estela de las drogas de diseño, con un marketing que usa también inscripciones, imágenes o formatos particulares (pueden ser tanto infantiles como escabrosas o marcas de lujo) para diferenciarse de sus competidores.
La banda estaba liderada por un ciudadano turco que acaba de cumplir una condena de 18 años por narcotráfico
Con estas pastillas de heroína esos narcos solo buscan, reitera el comisario Morales, llamar la atención entre los consumidores más jóvenes. Introducir este alijo en el mercado pretendía animar al consumo de esa droga, que tantos estragos causó en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado y ahora con poca demanda.
Inyectada, fumada o esnifada
El modo de consumo no cambia, pues esas pastillas no están pensadas para ser ingeridas por vía oral
Para conseguir ese objetivo solo se cambia su presentación. Y es que estas pastillas no están pensadas para su ingesta oral como la mayoría de drogas sintéticas. Ese comprimido tiene que deshacerse para inyectarse la sustancia, como siempre se ha hecho, fumarla o esnifarla. Así que nada cambia en la forma de drogarse con esta sustancia.
Otra combinación explosiva
Triunfa el rebujito de 'jaco' y 'coca'
Le llaman “rebujito” pero nada tiene que ver con esa bebida tan popular en Andalucía que mezcla manzanilla o fino con gaseosa, lima o limón. Ese nombre ha sido acuñado ahora por traficantes que ofrecen también “rebujitos”, pero aquí no hay nada líquido. Se vende en papelina o bolsita y es una combinación explosiva de heroína de gran pureza y cocaína. Otra estrategia de marketing para vender el denostado “caballo”, con muy poca salida hoy en el mercado. La voz de alerta la acaba de lanzar el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, Luis Martín. El agente no puede ser más claro al expresar su preocupación: “ese cóctel está envenenando a nuestros jóvenes y pueblos”, afirma. El “rebujito” de droga tiene mucho éxito entre los más jóvenes. ¿Su atractivo? Es algo novedoso y además barato: esas papelinas se están ofreciendo a 5 euros.
La operación que ha logrado detectar este inédito alijo antes de su reparto en el mercado ha sido bautizada con el nombre “Atis”. Bien elegido, pues significa caballo en turco. El líder de la banda es un conocido narcotraficante de ese país -acaba de cumplir una condena de 18 años- y el término “caballo” es aún muy usado en el argot callejero para referirse a esa droga.
Entre 8 y 10 euros
La combinación nuevo y barato era el reclamo para despertar interés por esos comprimidos nunca antes vistos
Esas pastillas, revela también el comisario Alberto Morales, tenían muchos números de llegar, con el novedoso formato, a consumidores que ahora no tocan la heroína. Ese era el principal objetivo. “Cada pastilla pesa alrededor de tres gramos y de ahí pueden sacarse ente cuatro o cinco dosis”, añade este mando policial. ¿El precio? Se cree que ese comprimido con forma de calavera iba a venderse entre los 8 y 10 euros.
En este caso solo cambiaba el formato; esa heroína en pastilla no está pensada para la ingesta oral: se machaca y se inyecta, esnifa o fuma, como siempre
La combinación entre exclusivo y barato iba a ser el principal reclamo “para una droga cuyo consumo está ahora muy denostado socialmente; así que lo que se pretende es hacerla atractiva con un formato similar a otras sustancias, como las de diseño, para lanzar el mensaje de que la heroína no es tan mala como la pintan”, interpreta Alberto Morales.
Las pastillas incautadas tenían una pureza de heroína del 10% y más del cincuenta por ciento del contenido era cafeína, a la que se habían añadido otras sustancias. Es otro elemento, la baja calidad de la droga, para presumir que la puesta en el mercado de esos ocho kilos era una prueba para sondear la respuesta entre los consumidores. Primero se buscaría enganchar a nuevos clientes -más pureza para los no acostumbrados a esa droga podría provocar el efecto contrario- y después ya habría tiempo para aumentar la pureza con las siguientes entregas.
Una droga en horas bajas
En 2023 se incautaron solo 315 kilos de heroína, frente a las 357 toneladas de hachís o las 117 toneladas de cocaína
Los agentes detectaron esos ocho kilos de heroína, producidas en Colombia, en un aparcamiento de Madrid. Hay cinco detenidos. En uno de sus vehículos llevaban una botella de vodka canadiense llamado Crystal Head (Cabeza de cristal) con forma de calavera, el diseño copiado en el formato dado a esos comprimidos.
Los alijos de heroína incautados en España están a años luz del resto de drogas. En 2023 se aprehendieron en España 315 kilos, frente a las 357 toneladas de hachís o las 117 toneladas de cocaína intervenidas en ese mismo periodo.
