Sociedad

¿En qué se basa el virus Nipah y cuáles son las probabilidades reales de que llegue a España?

Brote en Calcuta

Este ejemplar de murciélago vector vive exclusivamente en el sur de Asia y dispone de una escasa frecuencia de infección entre los seres humanos.

Foto de archivo de un paciente de Nipah conducido a un pabellón de aislamiento con las máximas precauciones, en un brote de 2024 en Kerala, India. 

Fotografía de archivo de un individuo con Nipah mientras es llevado a una zona de confinamiento médico con elevados controles de bioseguridad, en el transcurso de una epidemia en 2024 en Kerala, India. 

CK THANSEER / Reuters

En esta ocasión, el pánico se propaga con mayor rapidez que el propio patógeno. Una aparición de Nipah en Calcuta ha activado las alarmas en diversos aeródromos de Asia y ha revivido temores y amargas memorias de la covid en distintos rincones del planeta. Frente a un agente infeccioso tan letal, carente de inmunización o tratamiento, cualquier medida preventiva resulta insuficiente. Por lo menos en el epicentro del contagio, que cuenta con dos afectados, en la zona oriental de India. De igual modo, los protocolos de vigilancia se encuentran plenamente fundamentados en las naciones vecinas. No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha manifestado que “el riesgo de propagación es bajo”. Y en España, situada a ocho mil kilómetros de distancia, no existen razones para la preocupación, al menos por ahora. 

En principio, el animal transmisor, los murciélagos del género Pteropus -denominados asimismo zorros voladores- únicamente habitan en el sur y sudeste de Asia. Por tal razón, una forma común de infección en Bangladesh -la ingesta de savia de palmera cruda infectada- no puede ocurrir ni siquiera en la Gomera, el territorio canario donde se fabrica “miel de palma” tras hervir el “guarapo”. 

Consumir el jugo de la palmera datilera constituye una costumbre durante el invierno bengalí, de noviembre a febrero. Se desconoce si dicha práctica originó el brote contenido en Calcuta, ya que al individuo bajo sospecha —atendido por los dos enfermeros en situación grave— no se le practicó una necropsia y posiblemente fue incinerado. Sus manifestaciones clínicas (fiebre, problemas respiratorios y, finalmente, encefalitis) coincidían con las del virus Nipah. De todos modos, India afirma que no existen nuevos contagios y las pruebas realizadas a doscientos contactos localizados resultaron negativas. 

Ausencia de la especie de murciélago transmisor.

La ingesta de savia de palma representa un peligro en Bengala, mas no ocurre así en La Gomera.

En Malasia, originalmente, una forma de transmisión distinta fue la fruta ensuciada por orina o mordeduras del zorro volador, que terminó en las piaras de cerdos. El exceso de población animal facilitó que el virus se propagara entre los gorrinos -se tuvo que sacrificar a un millón- llegando finalmente a los granjeros. 

La transmisión entre personas resulta complicada, aunque factible, tal como evidencia el suceso de los dos sanitarios contagiados en Calcuta. No obstante, inhalar el mismo aire no es suficiente. Se requiere una interacción directa y constante con secreciones del paciente, lo cual en Asia ha limitado la propagación al entorno doméstico o médico. Sin embargo, si la infección ocurre, el resultado suele ser letal con frecuencia. En una situación crítica, durante una epidemia en el sur de India, 18 casos derivaron en 17 fallecimientos.

En términos sencillos, el virus Nipah resulta 40 veces más mortífero que el coronavirus (antes de las vacunas), aunque este último poseía una capacidad de propagación 40 veces superior.

En cualquier caso, en Asia crece lentamente el número de países y territorios que están estableciendo medidas de control en sus aeropuertos. Pakistán e Indonesia se han añadido a  Taiwán, Hong Kong, Nepal y Tailandia. En los dos últimos, el control de temperatura se aplica principalmente a los pacientes llegados de Calcuta, aeropuerto con el que mantienen varios vuelos diarios. España, por cierto, no tiene vuelos directos a Calcuta ni a ninguna ciudad india. 

Los responsables de salud en Tailandia, tras haber sufrido las graves consecuencias del covid en su industria del turismo, ya han destinado secciones de ciertos centros médicos ante una posible crisis. Aunque, por ahora, ninguno de los 1.700 viajeros analizados ha resultado contagiado.

Control de temperatura corporal, este jueves, en la zona de llegadas de Suvarnabhumi, Bangkok, uno de los tres aeropuertos internacionales de Tailandia con vuelos directos a Calcuta. 
Control térmico de los pasajeros, este jueves, en la zona de llegadas de Suvarnabhumi, Bangkok, uno de los tres aeropuertos internacionales de Tailandia que dispone de vuelos directos con destino a Calcuta. Aeropuertos de Tailandia / EFE

La denominación Nipah se origina en la aldea malasia de Sungai Nipah, donde el virus fue identificado por primera vez en 1999 sitio donde se registraron 265 infecciones y 105 decesos. Más adelante ha vuelto a surgir en una extensión de cerca de 3.000 kilómetros, desde India hasta Filipinas y de Bangladesh a Singapur, coincidiendo con el entorno del murciélago que lo transmite, de hábitos diurnos y que consume frutas.

La deforestación de selvas para transformarlas en cultivos en Malasia obligó a estos murciélagos, que consumen frutos, a aproximarse a áreas habitadas.

Es factible que el virus Nipah lleve cientos de años en circulación, vinculado a sus zorros voladores. Durante los últimos veinticinco años, en todo el globo, “solo” ha alcanzado a infectar a 750 individuos. No obstante, el temor también posee alas. 

Jordi Joan Baños

Jordi Joan Baños

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Bangkok

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Jordi Joan Baños (Sabadell, 1971) ejerce como enviado de Guyana Guardian en Bangkok. Con anterioridad, desempeñó la labor de delegado para el rotativo en Lisboa, Nueva Delhi y Estambul.

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