
Gisela, la joven escritora que convirtió una beca en impulso para debutar con su novela
Aprender cambia todo
El esfuerzo suele tener recompensa. Esta talentosa autora gaditana pudo continuar sus estudios de Filología Clásica gracias a la beca Santander Equality, mientras avanzaba en la escritura de su ópera prima literaria

Gisela López, escritora
El sueño de Gisela López siempre ha sido ser escritora. Nacida en 2002 en Cádiz, a los ocho años se mudó, junto a su madre, a Cantabria. Allí creció hasta cumplir los dieciocho. Fue entonces cuando regresó a su ciudad de origen para estudiar Filología Clásica. Tras finalizar la carrera, cursó un Máster Online de Guion Audiovisual. Como tantos jóvenes de su generación, en la actualidad Gisela trabaja en un sector diferente al que se formó, en su caso en un departamento de Atención al Cliente, mientras sigue esforzándose para lograr vivir de escribir.
Como ella misma nos explica, “la escritura me ha acompañado siempre. Cuando era pequeña escribía ya cuentos a medias con mi madre. Más adelante, empecé a apuntarme a todos los certámenes de colegios e institutos de los que tenía noticia. En la adolescencia, pasé a escribir lo que entonces llamaba 'cartas sin destinatario'”, que en realidad eran misivas escritas en segunda persona “como mero desahogo”.
Pero lo que realmente empezó a cambiar su vida fue que una buena amiga le hablara del Poetry Slam Santander, una original competición literaria en la que los participantes se encargan de recitar en vivo, durante unos tres minutos, sus propias composiciones poéticas ante un jurado especializado. “Me gustó tantísimo la experiencia”, explica, “que me puse a escribir poesía para poder volver a subirme a ese escenario”.
La escritura ha acompañado a Gisela López desde siempre. Por eso, sigue esforzándose por llevar adelante proyectos de escritura, como el de una serie televisiva en la que está trabajando actualmente
A continuación, Gisela decidió abrir una cuenta de Instagram, para dar a conocer sus versos. Pronto llamó la atención de la editorial Aquiles, que le propuso escribir un poemario, titulado Exilio de un corazón libre, que refleja los descubrimientos vitales y la melancolía asociada a ese ir y venir entre el norte y el sur que ha marcado su trayectoria.
Un apoyo indispensable
Durante la pandemia, Gisela se lanzó a escribir su primera novela, Bendito castigo, que acabó publicando en 2023 gracias al apoyo de la Beca Santander Equality. En sus propias palabras, “la beca llegó prácticamente sin esperarla. En aquel momento yo compartía piso con una chica que estudiaba Ingeniería y ella fue quien me habló de ella”. La joven decidió enviar su candidatura, pensando que no sería elegida. Cuando le notificaron que le había sido concedida, tuvo una grata sorpresa. “En verdad, fue un antes y un después, ya que me permitió hacer realidad mi sueño de ver mi novela en las librerías”.
Las Becas Santander Equality tienen como objetivo apoyar a mujeres para que puedan proseguir sus estudios universitarios de Grado en una universidad española, durante el segundo y el tercer curso
La Beca Santander Equality, de Banco Santander, está dirigida a mujeres con buen expediente académico y que hayan recibido una beca del Ministerio de Educación. El objetivo es garantizar que puedan seguir sus estudios en una universidad adherida a la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE). El importe unitario es de 5.000 euros anuales durante el segundo curso académico, que pueden renovarse al año siguiente siempre que se mantengan los requisitos del programa.
El descubrimiento de un camino profesional
Por supuesto, Gisela era consciente de que su debut literario no se convertiría en un best seller. Para ella, lo más importante fue demostrarse a sí misma que era capaz de llevar a cabo un proyecto de esta envergadura. “En ese momento me di cuenta de que la escritura podía ser una profesión a la que dedicarme en un futuro”, señala.
Aunque trabaja a jornada completa, Gisela continúa esforzándose por llevar adelante sus proyectos creativos. Recientemente, “me he independizado con mi pareja, y entreno todos los días. Eso me deja poco margen de tiempo, pero dedico los fines de semana a la escritura porque este sigue siendo mi sueño”. Ahora mismo está desarrollando, junto a un equipo de guionistas, una serie de televisión que ya ha presentado en un festival especializado. “A veces se hace duro, porque tengo dos trabajos, aunque solo uno está remunerado. Al mismo tiempo, me siento feliz de tener a mi alrededor personas que me apoyan, como mi novio, que se encarga de que todo esté listo en casa cuando tengo que ausentarme para las reuniones de guion”.
La formación es un camino fundamental
Gisela López tiene claro que, para conseguir abrirse paso en el mundo profesional, la formación es clave. “No solo te aporta conocimientos esenciales (en mi caso información sobre estructuras narrativas, mitos y arquetipos, construcción de personajes…), sino la oportunidad de entrar en contacto con profesionales del sector que te ayuden a desarrollar las habilidades necesarias para cumplir tus deseos. El objetivo es que tu sueño pase a convertirse en un oficio, que puedas trazar un plan para que esto sea factible”.

Cuando le preguntamos por sus aspiraciones profesionales actuales, tiene clara su respuesta: “Mi pasión continúa siendo narrar historias, así que mi ilusión es poder dedicarme a ello, ya sea en el campo de la literatura o del guion audiovisual. Es algo que el cuerpo me pide, así que pongo todas mis energías en ello”.
Antes de despedirse, Gisela nos ofrece un valioso consejo para todos aquellos que dudan sobre la posibilidad de dedicarse a lo que verdaderamente les gusta: “Tienes que creer en ello, para que se convierte en una posibilidad real”. Por eso, ella sigue trabajando duro, para que “cuando algún día mire hacia atrás, piense que ha merecido la pena”. En este empeño, las mujeres como esta prometedora autora gaditana cuentan con el apoyo del Grupo Santander que, mediante programas de becas como el de Santander Equality, les ayuda a obtener una formación universitaria, imprescindible para seguir avanzando en sus objetivos.

