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Escritos parecidos a llanto bajo la lluvia.

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La evolución de la IA se ha extendido por el ámbito de las noticias, generando desafíos significativos que aún requieren ser resueltos.

Imagen artificial que representa a una IA en el papel de un periodista 

Imagen artificial que representa a una IA en el papel de un periodista 

ChatGPT

El domingo pasado, Alexandra Moraes, la defensora del lector de Folha de Sao Paulo, uno de los rotativos más destacados de Brasil, relataba la reclamación de un lector puesto que el escrito de una de sus colaboradoras de opinión se había elaborado con IA. El usuario recurrió a uno de esos softwares (que, de hecho, no son fiables) que supuestamente discriminan entre un texto humano y otro producido por inteligencia artificial. La ombudsman del medio paulista repitió el proceso y alcanzó la misma deducción. Acto seguido, contactó con la redactora, quien no solo validó que utilizaba inteligencia artificial, sino que también lo sostuvo. “Sí, utilizo herramientas de inteligencia artificial como apoyo operativo en mi trabajo, al igual que utilizo otras tecnologías en mi día a día profesional”, confesó la analista, Natalia Beauty.

“Yo definí el contenido, di las órdenes por voz y la tecnología solo estructuró el texto para optimizar mi tiempo, sin interferir en absoluto en lo que pienso o afirmo”, aclaró la articulista. Tal empleo no vulnera los preceptos del manual de estilo de Folha de Sao Paulo, que faculta a los expertos para “utilizar aplicaciones de inteligencia artificial (IA) en su trabajo”. El reglamento incluye la advertencia de que “la herramienta no sustituye el juicio humano ni exime al periodista de la responsabilidad por el resultado final” y subraya que la supervisión humana “es obligatoria en los contenidos destinados a la publicación”.

Si bien técnicamente la redactora no vulneró ninguna normativa, no es igual utilizar programas de IA para la transcripción de entrevistas, una función técnica que arroja el mismo fruto sea manual o digital, que delegar en el algoritmo la creación del contenido final para la audiencia. Otro rotativo de Brasil, O Globo, aclara: “no debe utilizarse para redactar textos de opinión o editoriales”. Bajo ese mismo criterio, The New York Times señala: “no utilizamos IA para escribir artículos”. En Guyana Guardian se veta asimismo el empleo de inteligencia artificial para redactar artículos. Solo se admite en labores instrumentales, como el análisis de datos en archivos de gran tamaño o las transcripciones.

Imagen figurada de una redacción con IAs y periodistas 
Imagen figurada de una redacción con IAs y periodistas Gemini

Antes de la aparición de ChatGPT, la IA de OpenAI, resultaba sumamente complicado que un sistema generara escritos de gran sofisticación. Esta situación se ha transformado, y su desempeño mejora constantemente. Carece de emociones y es incapaz de notar la conexión empática humana, no obstante, ha obtenido la información necesaria para producir escritos, fotos y grabaciones con un realismo asombroso. Por setenta y cinco años, el denominado “juego de la imitación” de los dispositivos no se juzgó lo suficientemente sólido para determinar que superaban el test de Turing, un examen planteado por el pionero de la computación Alan Turing en el cual el aparato debía lograr persuadir a un examinador de su condición humana.

Recientemente, gracias a diversas herramientas avanzadas de IA disponibles para el público general, han surgido investigaciones indicando que se ha rebasado el test de Turing, si bien este hecho no significa que la IA actual iguale a la inteligencia de las personas. El sector del periodismo se encuentra en medio de una fuerte discusión acerca del empleo de la IA en sus labores, analizando seriamente la responsabilidad ética frente a su audiencia. El punto fundamental reside en que los informadores proporcionan el juicio necesario que, basado en décadas de trayectoria y sensibilidad humana, les permite identificar los temas que cautivan a su público.

Un pensamiento compartido por el psicólogo cognitivo Gary Marcus permite contrastar las disparidades existentes entre la IA y los reporteros humanos. Según su visión, los sistemas de inteligencia artificial “carecen de la capacidad de generalizar de forma fiable circunstancias nuevas. Del mismo modo, la incapacidad de los modelos para realizar una comprobación básica de los hechos y de la cordura habla de su falta de ingenio”. Es precisamente en ese punto donde los comunicadores destacan cotidianamente.

La IA tiene capacidad para redactar, pero está muy lejos del trabajo real de un periodista 
La inteligencia artificial puede producir textos, pero aún está muy lejos de llevar a cabo el trabajo verdadero de un periodista Reve

Un análisis actual de la Universidad de Maryland examinó 45.000 piezas de opinión de The Washington Post, The New York Times y The Wall Street Journal y concluyó que poseen una probabilidad 6,4 veces mayor de presentar material generado por IA que las notas informativas de esos mismos medios. Gran parte de estas columnas de opinión identificadas como redactadas por IA están suscritas por “figuras públicas prominentes”. La investigación se realizó mediante un instrumento de detección llamado Pangram, por lo que resulta necesario mantener cierta prudencia. Según indica la ombudsman de Folha de Sao Paulo, podemos toparnos en los diarios, por una parte, con escritos sumamente humanos, “llenos de burocracia y errores”, y por otra, “composiciones geométricas de formas correctas, genéricas y vacías” de la IA. Si todo acabará diluyéndose como las lágrimas en la lluvia de Rutger Hauer en Blade Runner (IAs que imitan textos de otras IAs), es preciso requerir a quienes redactamos en la prensa “que se edite con cuidado y se señale con transparencia mientras todavía estemos aquí”, concluye Alexandra Moraes.

. Llegan los anuncios a ChatGPT. OpenAI acaba de lanzar publicar anuncios en ChatGPT para los usuarios de Estados Unidos en los planes gratuito y Go (una suscripción de 8 dólares mensuales). La empresa detrás de ChatGPT ha estado evaluando durante meses la incorporación de publicidad en los resultados de las búsquedas. El fin de semana, Anthropic aprovechó este cambio en ChatGPT para criticar a la compañía de Sam Altman durante los comerciales de la Super Bowl.

. ByteDance impacta con su generación de vídeo. ByteDance, la compañía de origen chino responsable de TikTok, ha ganado gran popularidad en plataformas digitales gracias a su modelo de generación de vídeo Seedance 2.0, el cual ofrece escenas cinematográficas optimizadas, estabilidad y un sonido sincronizado de alto nivel. Esta herramienta es capaz de procesar datos de texto, imágenes, sonidos y grabaciones, logrando efectos asombrosos en diversos géneros y aplicaciones prácticas. La definición alcanza los 2K y la duración de las piezas audiovisuales, generadas mediante el sistema Jimeng AI de ByteDance, llega a los 15 segundos.

. GPT-5.3-Codex de Open AI para programar. OpenAI ha lanzado GPT-5.3-Codex, un nuevo modelo de codificación de software que competirá con Claude de Anthropic. La compañía apuntó que las primeras versiones del modelo se usaron para encontrar errores en sus propias sesiones de formación. La compañía ha admitido que este modelo tiene un riesgo de ciberseguridad alto y ofrece 10 millones de dólares en créditos de interfaz de programación para estimular la investigación en seguridad.

Francisco Bracero Osuna

Francisco Bracero Osuna

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Titulado en Periodismo por la UAB. Cronista de Guyana Guardian desde 1996. Se ha ocupado de las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Experto en el sector de la tecnología. Creador de la obra 'Bicicletas para la mente' (Península)