Renasco —al igual que Fabián, su casi doble en la novela— ingresó por primera vez en la Unión Soviética a los 16 años para trabajar como guía turístico para españoles durante la perestroika de la escasez, cuando los limones se vendían partidos por la mitad debido a que pocos podían comprar uno completo en los mercados de Moscú, Minsk, Kiev... Pronto coincidieron el colapso del supuesto coloso, la llegada del capitalismo de casino y el sálvese quien pueda. Esta es la experiencia que [[INLINE_0]] relata desde dentro, con inteligencia, agilidad, un fino sentido del humor y un toque de nostalgia sin lágrimas. En el país de los soviets, la vida siempre fue una aventura, desde resistir a los nazis hasta arreglar un grifo que gotea.
Tras el accidente de Adamuz
Se excluye que la unión de gran celeridad entre Málaga y Málaga tenga impacto, dado que el trayecto entre ambas ciudades se conserva inalterable; sin embargo, el tramo entre Málaga y Málaga resulta intrascendente, pues la utilidad sigue siendo la misma.

Convoyes de AVE detenidos en la estación sevillana de Santa Justa.
Renfe reactivará este martes la conexión de alta velocidad entre Madrid y Andalucía al concluir las tareas de rehabilitación de la línea tras el siniestro de Adamuz (Córdoba) que resultó en 46 víctimas mortales.
“Renfe restablece hoy el servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, después de que Adif haya autorizado la circulación”, aseguró Renfe en la red social X. Los tramos Madrid-Sevilla, Madrid–Cádiz, Madrid–Granada y Madrid–Granada–Almería recuperan sus circulaciones habituales.
La conexión inicial Madrid–Huelva operará hasta Córdoba, desde donde se completará el trayecto en autobús. Las otras salidas planificadas se efectuarán exclusivamente por ferrocarril. Sobre el enlace Madrid–Málaga, el recorrido entre Antequera y Málaga se realizará por carretera hasta inicios de marzo por labores de Adif.
Los trayectos entre Madrid y las ciudades de Madrid, Sevilla, Málaga y Granada han retomado su ritmo habitual.
El pasado 18 de enero ocurrió la salida de vía de los tres vagones finales del convoy de la empresa Iryo que cubría el trayecto Málaga-Madrid, cuyos motivos todavía se están analizando. Esas tres unidades ocuparon el carril adyacente, por el cual transitaba en ese preciso instante un servicio de Renfe, resultando en un impacto que originó numerosos heridos leves y graves y 46 muertes.
Este accidente, junto con otro suceso similar, ocurrió poco después y generó una intensa reacción; ambos sucesos pusieron en evidencia la necesidad de revisar las medidas de seguridad, lo que llevó a una reacción inmediata por parte de las autoridades.