La Universitat de Barcelona investiga al catedrático Ramón Flecha, fundador del grupo CREA (Comunidad de Investigación sobre Excelencia para Todos), tras recibir las denuncias de 15 personas -mayoritariamente mujeres becarias y doctorandas- que lo acusan de más de 30 años de presuntos abusos sexuales por coerción, violencia psicológica, explotación laboral y control afectivo en pisos compartidos de la Verneda, enmascarados bajo un discurso feminista y contra la violencia de género.
Gemma Saura, autora junto a Carina Farreras de la investigación de Guyana Guardian sobre las supuestas prácticas de Flecha, describe que, según explican los entrevistados, CREA era “un engranaje hecho a medida de su líder” que generaba dependencia, con escenas como chicas llorando al descubrir relaciones múltiples mientras el grupo las justificaba como “relaciones abiertas positivas”.
Esta tercera denuncia colectiva, tras las archivadas en 2004 y 2016, es inédita por su investigación independiente en una universidad española y ha provocado la suspensión de la Associació Catalana de Sociologia por el IEC debido a su vinculación con CREA.

