Tendencias

Las ‘coffee’ raves ya no son para el verano: “Amo una fiesta de mañana, saludable y sin alcohol”

Tendencias

Estos eventos triunfan entre los  'expats', los amantes de lo ‘healthy’, jóvenes y adultos que ya no quieren salir de noche, gente que viene de hacer deporte y madres o padres que se resisten a perder su vida social

Imagen de un ‘coffee rave’ en el restaurante Vraba, en el Moll Espanya del Port Vell de Barcelona 

Imagen de un ‘coffee rave’ en el restaurante Vraba, en el Moll Espanya del Port Vell de Barcelona 

Joan Mateu Parra / Shooting / Colaboradores

I need a coffee so bad” -“¡necesito tanto un café!”-, le dice un joven a sus amigos mientras se acercan a la larga fila de personas que esperan para entrar a una coffee rave cerca del puerto de Barcelona,. En la entrada los recibirán con una barrita de proteína y un vale de café. “Les damos esa primera energía que necesitan para bailar”, explica una de las fundadoras de The Bcn Coffee Rave, Tanya Amor Mzembi, de 25 años, a esta periodista.

Aunque el evento se hace en un restaurante, la escena parece la de una discoteca: un DJ pasa música a todo volumen, la gente baila con los brazos en alto, hay outfit checks y selfies frente al espejo del baño, la barra está llena de gente que espera su trago. Dolo que aquí se sirven cafés y mocktails en vez de cubatas. Habrá que salir a la terraza para recordar que son las once de la mañana de un sábado.

No tenemos tiempo para salir de noche, estar fuera hasta las tres de la mañana y al día siguiente con resaca

Tanya Amor Mzembi

Fundadora de ‘The Bcn Coffee Rave’

Una chica hace una foto a su café para subirla a redes sociales
Una chica hace una foto a su café para subirla a redes socialesJoan Mateu Parra

Aunque las coffee rave s no son un fenómeno nuevo -algunos ubican sus inicios a mediados de la década de 2010 en Londres y otros en EE.UU.- han pisado fuerte en Barcelona este verano. También otras ciudades de España como Valencia o Madrid. Y no parece ser una moda pasajera: incluso fuera de temporada, llenan aforo y acumulan listas de espera. Se trata de fiestas diurnas, con música electrónica, donde el consumo de café y otras bebidas saludables reemplazan al alcohol. Una especie de “ocio nocturno depurado”, pensado para quienes quieren divertirse de forma sana.

“Los tres tenemos muchísimo trabajo. No tenemos tiempo para salir de noche, estar fuera hasta las tres de la mañana y al día siguiente con resaca”, cuenta Mzembi, una de los tres fundadores de The Bcn Coffee Rave, junto a Palak Bothra y Puyan Sabor. Los son tres expats de entre 25 y 32 años instalados en Barcelona desde hace más de cinco años: ella es mitad cubana y mitad zimbabuense; Bothra, de la India; y Sabor es persa-alemán. Al ver que este formato triunfaba en otras ciudades como Nueva York o Dubái, decidieron replicarlo.

Para su sorpresa, al primer evento asistieron unas 120 personas. De ahí fueron escalando. Esta es su quinta edición con 450 personas y sold-out dos días antes. Parecía haber una demanda latente por este tipo de eventos: “Lo promocionamos a través de las redes sociales, pero ni siquiera hizo falta hacer publicidad de pago”, asegura Mzembi. Estas fiestas -asegura la joven- reúnen un rango de edad amplio, “desde los 25 a los 45 años”, y agrupa desde profesionales que no quieren salir de noche o vienen antes de trabajar, gente que viene antes o después de hacer deporte o incluso madres y padres que aprovechan para no perder su vida social. “Salir de noche puede ser muy divertido, pero no es para todos”, apunta.

Si alguien quiere tomar una cerveza, el bar lo ofrece. Pero queremos que las personas puedan ir a un evento que les permita tomar decisiones saludables

Tanya Amor Mzembi

Fundadora de ‘The Bcn Coffee Rave’

También atrae el hecho de que sea propuesta healthy, asegura Mzembi. Los mocktails -tragos sin alcohol de agua con frutas- están hechos con agua de kilómetro cero y en la pista de baile se ofrecen barritas o snacks saludables de sus auspiciantes. De todas formas, aclara: “No somos restrictivos. Si alguien quiere tomar una cerveza, el bar lo ofrece. Pero queremos que las personas puedan ir a un evento que les permita tomar decisiones conscientes y saludables, que es algo que no se suele ofrecer en el ocio nocturno”.

Esta periodista deberá recurrir a su rústico inglés para preguntar a algunos de los asistentes qué les ha traído a esta nueva movida matinal. “Nosotros lo descubrimos a través de las redes sociales. Nos atrajo el hecho de que fuera un evento con música, que sea por la mañana y donde no hubiera alcohol. Poder conocer gente sin necesidad de salir de noche”, explican dos chicas italianas de 29 años, que viven en Barcelona hace año y medio. Su acompañante, un joven mexicano de 33 años que vive aquí desde hace trece años, dice que “es una buena oportunidad para conocer gente”, aunque para él “no es algo que pueda reemplazar el salir de noche, porque son cosas muy diferentes. Esto es muy tranquilo”.

Una pareja de 41 y 42 años, ella portuguesa y él inglés, instalada en Barcelona hace cuatro años, ha venido para explorar nuevas opciones de ocio: “Estamos evitando el salir de fiesta por la noche y buscamos probar diferentes cosas. Podemos disfrutar el salir de noche, pero cuando llega el momento en el que todos alrededor empiezan a emborracharse, sentimos que estamos en el lugar equivocado. Nos gusta la idea de que el resto esté con el mismo nivel de energía”.

Las nuevas generaciones son un poco más conscientes de su salud, de la necesidad de hacer deporte y de llevar un estilo de vida healthy

Espresso Beats

“Amo salir, pero no tomo alcohol y no me gusta ir a las discotecas hasta las tres de la mañana. Amo la idea de una fiesta a las diez de la mañana, saludable y sin alcohol”, dice otra de las asistentes a la coffee rave, de 36 años, ecuatoriana. A su acompañante también le gusta la idea de que el alcohol no forme parte de la propuesta, aunque aclara: “No me imaginaba algo así. Si hubiera sabido, me hubiera vestido diferente, no tan casual”.

Espresso Beats es otra marca de coffee raves, que nació esta primavera de la mano de Claudia Dikkers, Christine Anderson y Juan Chajón -una holandesa, una australiana y un guatemalteco en sus treintas-, que se conocieron en un club de running. De ámbitos muy distintos -una especialista en márketing, una farmacéutica y medical writer, y un ingeniero químico-, ninguno tenía experiencia en la organización de eventos, “al menos no a esta escala”. Aun así, decidieron lanzarse e importar un concepto que encajaba con el estilo de vida que los une: “Nos encanta bailar y salir de fiesta, pero también despertarnos temprano para salir a correr”, resumen.

Después de un entrenamiento, con café en mano, alguien lanzó la idea: “¿Habéis visto este movimiento global de gente que va a fiestas por la mañana sin beber?” A los pocos meses, crearon su propia versión: una fiesta que pudiera funcionar como punto de encuentro, donde poder conocer gente de todo el mundo “sin presiones” y donde la música estuviera “en el centro de todo”.

Su primera coffee rave fue en junio y enseguida confirmaron su sospecha: “Había una demanda enorme por este tipo de fiestas”, aseguran. Para ellos, el auge de este tipo de formatos responde a una tendencia global, en la que “las nuevas generaciones son un poco más conscientes de su salud, de la necesidad de hacer deporte y de llevar un estilo de vida healthy. Es una propuesta que encaja perfectamente con ese deseo de seguir saliendo de fiesta, pero sin dejar de ser conscientes de su bienestar”.

Desde entonces, han celebrado dos ediciones, organizaron el décimo aniversario de Syra Coffee y ya tienen nuevas fechas para diciembre. Ahora trabajan con tres modelos: pop-ups improvisados, las coffee raves con entrada anticipada -en las que el público llega y encuentra café y croissant esperándolos-,y un tercer formato, más grande y con patrocinadores, que aspira a convertirse en “un festival diurno de café”. No habrá que esperar a la llegada de la primavera: una ciudad como la de Barcelona -observan- permite que este tipo de eventos diurnos puedan celebrarse durante todo el año.

Etiquetas