Los tratamientos CAR-T para atacar tumores reciben el premio Fronteras BBVA de Biomedicina.
Terapia celular
El norteamericano Carl June y el galo Michel Sadelain, distinguidos por un progreso que ha favorecido a “decenas de miles de personas, entre ellas numerosos niños”, según subraya el comité evaluador.

Ilustración de una célula CAR-T para el tratamiento del cáncer

Las terapias CAR-T que han transformado el abordaje de diversas clases de leucemias y linfomas, y que se han comenzado a probar en neoplasias sólidas, han obtenido el galardón Fronteras BBVA de Biología y Biomedicina. Los galardonados incluyen al estadounidense Carl June, de la Universidad de Pensilvania, y al francés Michel Sadelain, de la Universidad Columbia en Nueva York, quienes se desempeñan como inmunólogos.
Estos tratamientos de vanguardia emplean las células CAR-T, que constituyen linfocitos T del sistema inmunitario alterados genéticamente para lograr identificar y destruir de manera específica las células tumorales.

Michel Sadelain lideró el desarrollo en laboratorio de células CAR-T con la facultad de subsistir y multiplicarse. Asimismo, resultó ser el precursor en evidenciar mediante ensayos con ratones que las células CAR-T lograban erradicar formaciones malignas propias de leucemias y linfomas.
Carl June, por su lado, encabezó la aplicación del tratamiento en pacientes y comprobó que era viable a nivel clínico. Dicha metodología, cuya efectividad y protección se cuestionaban, recibió el aval de los expertos médicos tras conocerse la historia de Emily Whitehead, una niña de seis años con leucemia que se encontraba sin esperanzas de recuperación.

Emily Whitehead se encontró en una situación crítica debido a una reacción adversa de la terapia CAR-T administrada en 2012, no obstante, logró recuperarse mediante la actuación de June, quien manejó adecuadamente una respuesta inmunológica fuera de control, y hoy en día goza de buena salud. Su historia sirvió de base para el filme Of Medicine and Miracles (Medicina y milagros en castellano). “Si no hubiera sobrevivido, el campo de las terapias CAR-T no se hubiera desarrollado”, relató Carl June durante una charla con Guyana Guardian en 2024.
Desde la curación de Emily Whitehead, “decenas de miles de personas, entre ellas numerosos niños” han logrado beneficios con las terapias CAR-T, señala el acta del jurado del premio Fronteras BBVA. La técnica ya se emplea con regularidad para tratar leucemias y linfomas en pacientes sin más alternativas. Actualmente, también se está investigando su aplicación en tumores sólidos, como los de mama, colon, próstata y cerebro, en aquellos que no han respondido a otras terapias.
Fuera del entorno oncológico, el método de modificar células inmunitarias para arremeter contra células patógenas se está analizando para tratar ciertas “enfermedades autoinmunes y enfermedades infecciosas”, según indica el acta del jurado. Las células CAR-T se encuentran “revolucionando la terapia celular por medio de la ingeniería genética”.
“Lo que han logrado June y Sadelain puede definirse como un cambio de paradigma”, destaca Óscar Marín, neurobiólogo del King’s College de Londres y secretario del jurado. “La idea que tenemos todos es que nuestro sistema inmune, los linfocitos T, están diseñados para combatir los patógenos, pero estos investigadores han demostrado que se pueden reprogramar nuestros propios linfocitos T para atacar directamente a las células cancerosas”. Según Marín, “lo novedoso no es únicamente la capacidad que ya han demostrado para interferir en ciertos tipos de cáncer, sino las múltiples posibilidades que abre para nuevos tratamientos frente a muchas otras enfermedades”.
