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Algunos estudios dicen que la carne roja no es perjudicial, pero ¿quién está detrás de ellos?

Análisis

Un análisis realizado por científicos españoles revela que las investigaciones financiadas por la industria sobre los efectos de la carne roja tienden a mostrar resultados más favorables que las independientes

Radiografía de la cesta de la compra en Barcelona

Miguel López Moreno y su equipo de la Universidad Francisco de Vitoria, en España, compararon 44 ensayos clínicos publicados entre 1980 y 2023

Miguel López Moreno y su equipo de la Universidad Francisco de Vitoria, en España, compararon 44 ensayos clínicos publicados entre 1980 y 2023

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Los estudios sobre la carne roja suelen ofrecer resultados contradictorios, pero la verdadera pregunta no es qué dicen, sino quién los financia.

Miguel López Moreno y su equipo de la Universidad Francisco de Vitoria, en España, compararon 44 ensayos clínicos publicados entre 1980 y 2023. Con la mitad de los estudios desarrollados en Estados Unidos y la mayoría financiada por la industria cárnica, se reveló que los vinculados al sector tenían casi cuatro veces más probabilidades de reportar resultados favorables o neutros, en contraste con los estudios independientes, que mostraron efectos negativos o neutros. Aunque detrás de estos números, hay otro detalle importante: algunos estudios analizaron a adultos sin problemas de salud, mientras que otros se enfocaron en quienes ya tenían factores de riesgo, como colesterol elevado u obesidad.

Comparar para convencer

En los estudios patrocinados por la industria, alimentos beneficiosos para el corazón quedan fuera de las comparaciones

No solo los resultados distinguían a unos estudios de otros, sino también su enfoque. En las investigaciones apoyadas por la industria, la carne roja se comparaba con alimentos relativamente neutrales, como el pollo o los carbohidratos simples (pasta y arroz), mientras que los productos más beneficiosos para el corazón, como frutos secos, legumbres o cereales integrales, quedaban fuera. Por su parte, los trabajos independientes sí incluyeron estas comparaciones y sus conclusiones no favorecían tanto a la carne.

No es la primera vez que aparece esta inclinación en la ciencia nutricional. En años anteriores ya se ha visto cómo la industria del azúcar y la del alcohol han influido en los estudios, resaltando beneficios y minimizando riesgos de sus productos. En la actualidad, la carne roja se encuentra en el centro de un debate similar. 

En las investigaciones apoyadas por la industria, la carne roja se comparaba con alimentos relativamente neutrales
En las investigaciones apoyadas por la industria, la carne roja se comparaba con alimentos relativamente neutralesANICE / Europa Press

La carne no es ni un enemigo ni un imprescindible absoluto. Las proteínas, sean de origen animal o vegetal, forman parte de una dieta equilibrada. Lo crucial es reconocer cuándo los intereses comerciales influyen en lo que elegimos poner en nuestro plato.

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