Jordi Cruz, chef: “Si tus hojas de ensalada están pochas o mustias en la nevera y te quieres hacer la ensalada más crunchy, te doy el truco”
Recomendaciones
El cocinero catalán compartió cómo con dos sencillos pasos las hojas vuelven a revivir y estar listas para ser servidas en el plato
Un restaurante estalla contra los clientes e impone reglas de comportamiento: "No somos los mecánicos de la Fórmula 1"

El chef Jordi Cruz en su restaurante Àbac de Barcelona
Jordi Cruz continúa compartiendo en sus redes sociales consejos prácticos aplicables a la cocina en el día a día. El chef catalán ha explicado cómo recuperar unas hojas de ensalada que han perdido firmeza tras varios días en la nevera, una situación habitual en muchos hogares.
Lejos de conformarnos con esa una textura blanda tan característica de cuando se nos queda en la nevera olvidada, Jordi propone una solución rápida y sencilla para devolverles frescura y un punto crujiente.
Sumergirlas en agua a 35ºC
El primer paso consiste en utilizar agua tibia del grifo, alrededor de los 35ºC. En ella deben sumergirse las hojas durante tres o cuatro minutos. Según explica el chef, este baño inicial permite que la estructura vegetal se relaje tras haber pasado tiempo en frío.
“Va a aflojar su estructura, va a ser como pasar las hojas por un pequeño spa vegetal”, comenta. Este gesto ayuda a rehidratar parcialmente las fibras y prepara a la hoja para el siguiente paso, que es el verdaderamente determinante.
Una vez transcurridos esos minutos, las hojas deben trasladarse directamente a un recipiente con agua muy fría, incluso con hielo. El contraste térmico es lo que provoca el cambio más visible. “Al ponerla en vuestros dedos notaréis que coge un vigor increíble”, explica Jordi, asegurando que tanto la lechuga como la escarola recuperan firmeza, tersura y una textura mucho más crujiente. Ese choque de temperaturas reactiva las células vegetales y devuelve volumen y frescura a la hoja.
Para finalizar su explicación, el chef recomienda secar bien la ensalada, ya sea con papel absorbente a modo de centrifugadora para hojas. “La vamos a tener ahí bien seca”, señala. El resultado, asegura, es inmediato y muy agradecido en el plato: “Una ensalada que parece recién llegada de la huerta”.
Como se aprecia, no siempre es necesario ingredientes extras ni complicarnos más de la cuenta. La técnica y el conocimiento pueden transformar incluso los productos más básicos de nuestras neveras.
