José Ruiz, entrenador personal: “Hay personas que, sin darse cuenta, queman más energía por cómo se mueven durante el día que por su sesión de gimnasio”
ENTRENAMIENTO
La actividad diaria constante puede tener un impacto mayor en el metabolismo que el entrenamiento puntual

Caminar a paso ligero es una oportunidad para hacer ejercicio a diario

A la hora de perder grasa o mejorar la forma física, la pregunta no es solo cuánto tiempo se pasa en el gimnasio, sino cómo se distribuye la actividad a lo largo del día. Una hora de entrenamiento intenso puede aportar beneficios claros a nivel cardiovascular y muscular, pero no siempre es la opción más eficaz si el resto de la jornada transcurre de forma sedentaria.
José Ruiz es un entrenador personal y creador de contenido especializado en fitness, salud y bienestar, conocido por dirigir el proyecto 'Malagaentrena' y por su presencia online ayudando a personas a mejorar su condición física y estilo de vida mediante entrenamientos y consejos prácticos. En una entrevista para 'TELVA' ha recalcado la importancia de ser conscientes que el cuerpo funciona durante las veinticuatro. Horas del día

“Dos personas que comen igual y entrenan igual pueden tener resultados completamente distintos”
El experto menciona la importancia del NEAT (Non-Exercise Activity Thermogenesis). Se trata de la energía que el cuerpo gasta en todas las actividades físicas que no son ejercicio estructurado. Incluye acciones cotidianas como caminar, subir escaleras, moverse en el trabajo, limpiar, cocinar, gesticular o incluso mantener una buena postura.
A diferencia del entrenamiento en el gimnasio o de salir a correr, el NEAT se acumula a lo largo del día y puede suponer una parte muy importante del gasto calórico total. De hecho, en personas activas puede marcar la diferencia entre mantener el peso, perder grasa o ganarla: “Dos personas que comen igual y entrenan igual pueden tener resultados completamente distintos solo por la diferencia en su NEAT diario. Hay personas que, sin darse cuenta, queman más energía por cómo se mueven durante el día que por su sesión de gimnasio”, comenta.

Muchas personas suelen cometer el error de pensar que con varios entrenamientos semanales en el gimnasio es suficiente. El problema ocurre cuando esa sesión de entrenamiento es el único momento de actividad del día, antes de volver a la vida sedentaria: “Una hora de ejercicio no compensa ocho o diez horas de inmovilidad. Cuando el movimiento cotidiano es bajo, el organismo reduce el gasto por otras vías, y la pérdida de grasa se estanca aunque tengas la sensación de estar cumpliendo”, advierte el experto.
La estrategia más eficaz para mejorar la salud y la composición corporal no pasa por elegir entre ir al gimnasio o moverse más, sino por combinar ambas dimensiones. El entrenamiento de fuerza varias veces por semana, junto a un movimiento diario constante, caminar más, reducir el tiempo sentado e integrar la actividad física en la vida cotidiana, conforma un enfoque más completo y realista. Esta combinación genera un entorno metabólico más favorable y, sobre todo, sostenible a largo plazo, alejado de soluciones puntuales y más alineado con hábitos que se mantienen en el tiempo.
