Cesc Cornet: “¿Cómo puede ser que no todo el mundo lea novela negra?”
Novedad editorial
En ‘Les ombres que ens acompanyen’ el escritor se adentra en tres casos criminales que pasan entre Barcelona y Bizkaia
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Cesc Cornet, fotografiado recientemente en la libreríaOnade Barcelona

Tres casos que a primera vista parecen independientes: una mujer que aparece muerta en el maletero del coche de un médico en Barcelona, la misma ciudad donde desaparece una famosa cantante de un concurso televisión que sobrevive de antiguas glorias, y una tercera mujer víctima de un accidente de coche cerca de Elantxobe, un pueblo costero de Bizkaia. ¿Qué pueden tener en común?
Cesc Cornet (Anglès, 1979) trenza estas historias en su última novela,Les ombres que ens acompanyen(Columna), una novela negra en que sube el listón y se complica en lo que él mismo llama tres novelas en una: “Me gustan mucho las tramas, y me pareció muy típico seguir dos a la vez que entrelazan pasado y presente. Yo quería hacer casi tres libros independientes, que cuando empiezas quizá no lo acabas de entender, porque son tres tramas completamente distintas, pero poco a poco se van acercando y al final es muy bestia pero al mismo tiempo muy real”, asegura al escritor.
Un final inesperado, además, en tres tiempos, y no, no se puede decir que haya un final feliz: “Es un final apoteósico, que son los que me gustan, y además yo soy anti finales felices, porque la vida es muy dura”. En todo caso, sí advierte que no le gustan los malos que lo parezcan, sino que como sucede a menudo, “las personas más normales pueden ser los asesinos más despiadados”.
Cornet tiene claro que su género, el thriller negro, “sirve mucho para hacer denuncia social”, pero en este caso solo puede revelar que “es un tema que afectó mucho a nuestro país hace unos años, a Catalunya y a España en general”.
Para el autor, “las personas más normales pueden ser los asesinos más despiadados”
El escritor tampoco quiere explicitar cuál fue el origen de la novela, más allá de una gran casualidad, “el típico hilo rojo que dice que la gente está conectada, pero siempre hablamos de estas casualidades como cosas buenas, y tenía ganas de escribir una novela donde las casualidades fueran macabras”, es decir, que de alguna manera es un libro sobre “el destino y las casualidades macabras de la vida”. Pero en cambio, lo que escribe no obedece a ningún azar, está todo atado desde el principio: “Soy un escritor de mapa –cada mañana, de cinco a siete y media–, lo organizo todo antes de empezar a escribir, aunque quizá en un 25 o 30% del texto me dejo llevar, cuando me levanto y pienso que quizá hoy tengo ganas de ser bestia en la novela y me dejo sorprender a mí mismo, tal vez mataré a alguien que ni yo me esperaba...”. Pero las tramas y los temas están pautados de antemano: “Tienes que pensar en todos los detalles e ir haciendo crecer a los personajes física y psicológicamente para que el lector entienda el final, poco a poco a lo largo del libro, soltando píldoras y dosis de pistas muy pensadas y muy cronometradas. Prefiero despertar las pasiones a que sean, pero que la gente no se aburra”.
Lector impenitente de novela negra y criminal: “Quizá leo 35 o 40 libros al año, de los que un 98% son novela negra y el resto novelas de las que oigo hablar y lo pruebo, pero tengo que reconocer que me cuestan, necesito que pasen cosas, igual que en mis libros”. Entre sus preferidos, Mary Higgins Clark, Agatha Christie, Marc Pastor, Ruiz Zafón, Toni Hill, Laia Vilaseca u Oriol Canales, aunque si hay un escritor que tal como saca un libro va rápido a comprarlo, ese es Santiago Díaz. “A veces pienso: ‘¿Cómo puede ser que no todo el mundo sea de novela negra?’. Es un género que me apasiona”, insiste.

