Música

Milo J presume de raíces y variedad musical en su tercera visita a Montjuïc

Concierto en Barcelona

El jovencísimo artista argentino desplegó su aplaudido nuevo disco, 'La vida era más corta', y sus grandes éxitos en el Palau Sant Jordi

El argentino Milo J durante su concierto en Barcelona, este domingo

El argentino Milo J durante su concierto en Barcelona, este domingo

Mané Espinosa

Todavía sin haberse recuperado del arrollador paso de Fito & Fitipaldis, con todas las entradas agotadas y en el que se volvió a demostrar que el buen rock'n'roll nunca pasará de moda, el Palau Sant Jordi recibió este domingo a otro ídolo de masas que también congregó a miles de personas, sobre todo jóvenes, muchos paisanos suyos, que tuvieron que lamentar una mala organización para acceder al recinto, con larguísimas colas a escasos minutos para el comienzo del recital.

Con tal solo 19 años, el argentino Milo J recaló por tercera vez en la montaña mágica barcelonesa -debutó en el Sant Jordi Club en el 2024 y el año pasado ya se atrevió con el hermano mayor, curiosamente también el 18 de enero- y se dio un nuevo baño de masas, aunque en esta ocasión una gran lona negra situada en el fondo de la pista tapó algunos sectores. Y pese al poco tiempo transcurrido, su nueva visita fue muy distinta a la del 2025. 

Si entonces presentó su segundo disco, 166, una oda al trap que le afianzó como uno de los grandes artistas urbanos del momento, esta noche llegó con su aplaudido nuevo trabajo, La vida era más corta, que muestra que su universo sonoro es mucho más amplio: las letras siguen siendo muy personales, pero musicalmente propone un viaje entre el folklore y el tango, como un homenaje a la música popular de su tierra natal, en el que da más protagonismo a la guitarra y a la percusión, con una banda de siete músicos, sin renunciar al auto-tune. 

La sorpresa de la noche fue la aparición de Munic HB, con quien cantó 'No no'

El propio Milo J no duda en mostrarse muy orgulloso de su último disco y por ello no fue ninguna sorpresa que fuera el álbum que llevó el peso de la velada. Así se pudo percibir desde el inicio, con el protagonista de la noche vistiendo una chaqueta con un cuchillo clavado en la espalda, con Bajo de la piel y Solifican12, los temas que abrieron el recital y que demostraron su madurez musical, y el tono no cambió con Ama de mi sol, Lucia, y MmmM y su aplaudido violín. “La primera vez que actué en España fue en Barcelona”, recordó. 

Milo J mostró mucha complicidad con el público barcelonés
Milo J mostró mucha complicidad con el público barcelonésMané Espinosa

El artista argentino tampoco reniega de lo que ha hecho hasta ahora, todo lo contrario, y eso también se vio desde los compases iniciales, con espacio para temas de su segundo disco como Pecados después y Retirada, y también para esas colaboraciones que fueron clave en sus inicios, como El bolero, en su día cantada con su paisana Yami Safdie cuya voz se escuchó en la sala, y No soy eterno, firmada con su compatriota Bizarrap, que tan importante ha sido en su meteórica carrera. La gran sorpresa de la noche fue la aparición del sabadellense Munic HB, que se subió al escenario en No no

Llegado el ecuador del concierto, La vida era más corta siguió como columna vertebral, aunque con un tono mucho más emotivo. Eso se hizo visible con Llora llora, RecordéCuando el agua hirviendo y, sobre todo, Niño, sin duda una de las grandes letras de este último disco que pone palabras al dolor que supone la pérdida de un padre. “Sé que un día serás grande, sé que un día entenderás, los consejos de tu viejo, estoy descansando en paz”, concluye este coreado tema. 

Milo J desplegó una cuarentena de temas en su concierto en el Sant Jordi
Milo J desplegó una cuarentena de temas en su concierto en el Sant JordiMané Espinosa

El Sant Jordi también se puso en pie, sobre todo en un tramo en el que Milo J recuperó grandes hits como Tortura -sí, una adaptación muy urbana del éxito de Shakira y Alejandro Sanz-, Morocha, una M.A.I con el recinto convertido en un mar de luces y Penas de antaño, antes de despedirse de su último disco con el trío formado por El invisible, Luciérnagas y Jangadero, el mismo que cierra este efectivo nuevo álbum.

El público barcelonés quería más y rozando las dos horas el artista decidió poner el punto final con unos generosos bises en los que sobresalieron Rara vez, seguramente su gran himno, el regreso de la huella de Bizarrap con BZRP Music Sessions, Vol. 57/66 y la última No hago trap, el gran fin de fiesta y que, como si fuera la pieza que completó el puzle, le dio sentido a toda la velada: esa en la que Milo J presumió de raíces y variedad musical ante un pabellón olímpico que ya cuenta los días para volver a recibirle. ¿Será el 18 de enero del 2027?

Martí Abad Fontàs

Martí Abad Fontàs

Periodista

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Redactor y portadista en el equipo de Última hora, y también cronista de conciertos para Cultura. Ha trabajado en Pauta Media, diari ARA y ha sido becario en la agencia EFE

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