La selección española masculina, vigente campeona mundial y europea, ha puesto la directa para no faltar a la cita de semifinales del Europeo de Belgrado. El equipo de David Martín, con la misma base de los últimos años de éxitos, solventó con relativa facilidad su primer envite de la segunda fase pasando como un vendaval sobre Montenegro (6-14).
Con el nuevo formato de competición, en el que seis selecciones se juegan dos plazas de semifinales, el mínimo error penaliza muchísimo y puede llevar fuera del top 4. España había accedido a esta ronda principal como segunda de grupo con 3 puntos (Hungría con 6 y Serbia con 5), por lo que tiene prácticamente prohibido perder en sus tres citas, ante Montenegro, Francia mañana (15.30) y Hungría el martes (18.00). Sobre todo en las dos primeras.
Así que arrancar con buen pie frente a los balcánicos se presentaba decisivo. No se guardó nada España ante un rival rocoso, y abría la cuenta a los 35 segundos con un gol de penalti de Álvaro Granados. Se desató la tormenta perfecta, con goles seguidos de Roger Tahull, el propio Granados y Álex Bustos, para instalar el 1-4 al cerrar el primer cuarto.
En el segundo cuarto, España, sólida en defensa y solvente en el tiro, volvía a arrasar con un parcial de 2-5, el mismo guarismo que se daba en la tercera manga, cerrada con un rotundo 5-14 y reparto del protagonismo goleador entre Granados (4), Munárriz (2), Larumbe y los jóvenes Unai Biel (2), Pol Daura (2) y Biel Gomila. Unai Aguirre se sumó al festival con 17 paradas en 22 lanzamientos, un 77% de efectividad, que hizo imposible la reacción de Montenegro. David Martín dio entrada a Edu Lorrio en el último cuarto, movió el banquillo dosificando minutos y el marcador apenas se movió (1-0 para Montenegro).
“No es fácil jugar contra Montenegro. Hicimos un buen partido en defensa. Estoy muy orgulloso de mis jugadores”, decía Martín al término del encuentro.
Próxima estacion: Francia.
