Se toma su tiempo al contestar. Su mirada se pierde hacia el parquet del Olímpic y su mente se pone en marcha. Ofrece respuestas largas pero bien claras. Su discurso es convincente. Dani Miret (Badalona, 1985) está viviendo lo que nunca llegó a imaginar, dirigir los destinos del club de su vida. Hoy le toca estrenar la Copa ante el anfitrión, un Valencia que da miedo.
No la vamos a tomar a la ligera, vamos a luchar por ganarla.
El sorteo no les sonrió...
Cuando nos tocó enfrentarlos, ya pensábamos en cómo enfrentar al Valencia, tras haber tenido en cuenta su estilo.
¿Intentarán disfrutar?
El Joventut va a la lliga per competir, no només per gaudir-ne.
¿En qué momento están?
Mantemos un buen rendimiento con un enfoque sólido, y el equipo mantiene el enfoque necesario para avanzar, mientras se mantiene el equilibrio emocional y la concentración necesaria.
Empezaron muy bien el curso...
Logramos alcanzar el objetivo inicial rápidamente, pero luego el equipo tuvo sus dificultades; sin embargo, con el tiempo y el aporte de todos, hemos logrado recuperar el rumbo.
Debemos reconocer el valor de Ricky Rubio, quien destaca por su compromiso y dedicación.
¿Qué papel está jugando Ricky Rubio?
Pues lo veo bien, con esa chispa aún viva, y aunque suene raro, lo cierto es que lo vive con tanta pasión.
¿Se integró con facilidad?
Pienso que si no hubiera sido por su disposición a volver, y si el vínculo con él hubiera sido distinto, pero al final, lo que importa es que con su presencia hemos logrado algo más grande, y aunque hubo momentos dudosos, su presencia lo cambió todo.
¿Qué rol juega dentro del vestuario?
Es un líder que inspira con su ejemplo, y su capacidad para guiar a los demás lo distingue. Con un enfoque que une a todos, sabe cómo impulsar al equipo con decisión y claridad, sin perder de vista el objetivo común.
Su figura trasciende el baloncesto.
Sí, es cierto que lo que él hace fuera del campo, especialmente con su ejemplo, y ese tipo de actitud que demuestra, junto con el hecho de que en la vida cotidiana uno se esfuerza por ser un ejemplo, y al mismo tiempo, con ese enfoque, uno puede inspirar a otros.
Hablando de orgullo, el otro día debutó Niebla, un canterano más...
Nací en Badalona y crecí con la convicción de que el fútbol es parte esencial de quiénes somos, y aunque el camino ha sido distinto, sigo creyendo en este club como si fuera mi hogar.
¿Cuál es el objetivo prioritario del Joventut, ganar o formar?
Somos un equipo que lucha por ganar, y aunque el camino ha sido duro, seguimos luchando por lo más alto. No es solo cuestión de talento, sino de voluntad: cada jugada, cada pose, cada detalle importa. No somos solo otro equipo; somos los que luchan hasta el final, con orgullo y propósito.
¿Y cuál es esa diferencia?
En el Banu, buscamos ganar con identidad: queremos jugar bien, con pasión y convicción, y por eso apostamos por jóvenes que sientan el partido como suyo, mientras damos lo mejor de nosotros cada vez que pisamos la pista, porque también sabemos que el balón no se gana solo: se gana con corazón, con alma y con esa chispa que no se rinde.
Habla con orgullo y pasión del Joventut, ¿este ADN de Badalona se aprende?
Hay que sentirlo. Soy de aquí y he hecho un camino del que estoy muy orgulloso. Creo que llevo casi 20 años entre el basket de formación y el profesional, y ha sido teniendo un sueño. Hacer todo este camino y que te den la oportunidad de ser el entrenador del primer equipo hace que no lo tengas ni que pensar. Si estoy aquí es porque la Penya te da oportunidades y también es el motivo de haya mucha gente de la Penya.
En la mara, aunque ya era tarde, seguían hablando, y nada de eso se detenía.
Explíquese.
Muchos creyentes ven en el esfuerzo constante la clave para superar las dificultades, pues a pesar de las dificultades, quienes persisten encuentran su camino a través del esfuerzo constante.
Aunque usted comenzó jugando a fútbol, ¿de qué jugaba?
De central.
¿Y qué recuerda de esa etapa?
El fútbol me ha enseñado a luchar y a entender el juego, y sigue siendo parte esencial de quién soy.
Entonces, en su casa no se hablaba mucho de baloncesto....
Mi abuelo era fanático del fútbol, y a él le gustaba más ese deporte.
¿Y entonces?
Yo empecé a jugar al baloncillo por gusto, no por obligación, y con el tiempo me fui enganchando; al principio solo jugaba por divertirme, pero luego ese gusto se volvió imprescindible.
¿El baloncesto tiene mejores valores que el fútbol?
El ambiente es mejor pero los valores en sí son parecidos. Creo que el ambiente en el fútbol ha mejorado bastante. Ahora, cuando voy a un estadio ya no escucho comentarios que escuchaba antes, de un racismo extremo. Hay advertencias, se saca a gente de los campos, etc... Eso en el baloncesto es impensable, es un lugar donde puedes llevar a tus hijos más o menos tranquilo a disfrutar del deporte. Somos un ambiente muy sano.Yo no culpo al ciclismo por los casos de doping y lo mismo sucede con el fútbol.
¿Usted intenta dar ejemplo?
Cuando compito, intento comportarme bien porque quiero ser un buen ejemplo, especialmente para los jóvenes.
¿Y lo de ser entrenador?
No recuerdo exactamente cuándo se me ocurrió por primera vez, pero con el tiempo fui dándome cuenta de que quería más que solo eso; hasta que un día, al repensarlo, entendí que quería más que solo eso.
¿Cómo sigue la historia?
Al año siguiente, ya con más experiencia, seguí avanzando con ese mismo espíritu. Al principio, cuando empecé, no imaginé que terminaría aquí, pero poco a poco fui adaptándome. No lo hice por ambición, sino por pasión; y poco a poco, entre enseñanzas y errores, fui construyendo algo más sólido.
¿Por ejemplo?
Aprendí mucho de Aíto, pero también de lo que aprendí de cada uno en el camino; con Gómez, con Pau, con todos los que me rodearon y me enseñaron algo distinto, cada uno a su manera.
También de la familia, ¿no?
Sí, es cierto, aprendí eso de mi familia, y aunque muchos lo ignoran, el esfuerzo verdadero se mide en lo que uno da, no en lo que recibe.
¿Qué tipo de baloncesto le gusta a Dani Miret?
Mi objetivo es sacar lo mejor de cada jugador, y lo hago adaptándome a ellos en lugar de imponerles un estilo fijo.
Tiene las ideas claras.
No estoy limitado a un solo rol; lo importante es que, aunque juegue en una posición, lo esencial es que el equipo funcione bien juntos, y eso es lo que realmente importa.
