Ser entrenador del Barcelona en enero es vivir en un tiovivo de competiciones, en una montaña rusa de emociones y en un no parar de exigencia. Hansi Flick, inseparable de su pañuelo en la gélida noche de Praga, recibió el abrazo de Fermín, que le dedicó su segundo gol –el primero apenas lo celebró porque quería remontar–, vio cómo Dani Olmo sigue en buena racha, agradeció que Lewandowski volviese a celebrar en la Champions y, gracias a la remontada, cumplió con el objetivo de acercarse a los ocho cabezas de serie que se ahorran una ronda eliminatoria. ¿Miel sobre hojuelas? ¿Todo salió a pedir de boca? Todo bien menos Pedri.
El canario fue el gran lunar en una noche casi redonda en el Eden Arena. Su lesión emborronó una hoja de servicios más que eficiente del equipo. Porque el cerebro barcelonista tuvo que retirarse lesionado antes de la hora de partido. Mientras el Slavia montaba un contragolpe, Pedri se sentó en el suelo y se tapó la cara con la mano. Mala señal.
Hasta Joan Garcia, el portero, salió del área para acercarse a Pedri para interesarse por él. Rápidamente se llevó la mano a la parte posterior del muslo derecho. El doctor Pruna pidió el cambio al banquillo tras una primera inspección. Y Flick maldijo al cielo.
De nuevo los isquiotibiales, el mismo músculo que se había lesionado a finales de octubre, entonces en la izquierda. La temporada pasada no se rompió ni una vez y solo se perdió un partido. Este curso ya ha sufrió dos lesiones y ha sido baja en seis encuentros. El tinerfeño se fue cojeando y se metió directo al vestuario.
¿El top 8? Lo primero es ganar al Copenhague y jugar bien. Lo otro ya vendrá”
“Tiene problemas en los isquios”, lamentó Flick, que parecía haber tocado la tecla para que el ocho se volviese resistente. Ahora no lo tendrá contra el Copenhague en la jornada decisiva. Sin Pedri, el Barça no ganó ni al Brujas ni al Chelsea.
“No he hablado con Pedri pero ha notado unas molestias, veremos lo que dicen las pruebas. Es muy duro que Pedri pueda estar lesionado. Ojalá sea poco tiempo porque lo necesitamos en el campo”, deseó Fermín, el bigoleador, uno desde dentro del área (a pase de De Jong) y otro desde fuera (a pase precisamente de Pedri).
Es muy duro que Pedri esté lesionado. Ojalá sea poco tiempo porque le necesitamos en el campo”
“Sabíamos que era un partido difícil por el frío y el campo. Hemos sabido remontar y hemos acabado bien el partido. Yo intento aprovechar las oportunidades del míster y creo que todos hemos hecho muy buen trabajo”, destacó y compartió el MVP del partido.
Está de moda en las redes recuperar y publicar las fotos del 2016. Alguien dijo que este año será el nuevo 16 y la frase ha hecho fortuna. En el Barça no se puede hacer porque como el 16 de los blaugrana, Fermín, hay muy pocos.
“Es muy duro que Pedri esté lesionado. Le necesitamos en el campo, ojalá sea poco”
Al equipo de Flick solo le valía ganar en Praga y pese a la incomodidad de la primera media hora se salió con la suya, en parte por la cabezonería de Fermín, futbolista que tiene la portería entre ceja y ceja y que en este nuevo año está siendo decisivo con tres goles y seis asistencias.
Entregarse al olfato del mediapunta andaluz suele ser una buena solución. No es fácil encontrar un centrocampista que te asegure diez goles por temporada con el onubense, que fue tentado en verano. La única oferta en firme que llegó a las oficinas del Barcelona la firmaba el Chelsea y fue de 40 millones. Dicen en los despachos que el Barça ni se dignó a contestar. Era su forma de transmitir al club inglés que su propuesta estaba totalmente fuera de lugar. Fermín es intocable y más cuando no estará Pedri.
