Las Claves
- Hansi Flick cuenta con el respaldo unánime de todos los precandidatos a la presidencia del FC Barcelona para las próximas elecciones.
- A diferencia de otros técnicos históricos, el alemán ha logrado estabilidad absoluta sin necesidad de ganar previamente la Champions League.
- Joan Laporta, Víctor Font, Marc Ciria y Xavier Vilajoana coinciden en mantener a Hansi Flick debido a su excelente gestión deportiva.
- El entrenador tiene contrato hasta
Al igual que ocurrió en 2010 con Pep Guardiola y en 2015 con Luis Enrique, la dirección técnica del FC Barcelona se mantiene protegida ante las votaciones del venidero 15 de marzo. Contrariamente al entrenador de Santpedor y al asturiano, Hansi Flick no ha precisado ganar una Champions para consolidar su condición de inamovible. Representa una discusión zanjada desde el inicio, un elemento que ayuda a no alterar la estabilidad del plantel blaugrana.
Las elecciones de 2010 se celebraron exactamente un año tras el triplete de Roma (y seis meses después de alcanzar las Sis Copes) al tiempo que el sufragio de 2015, previamente convocado, ocurrió un mes y 12 días tras el triplete de Berlín. Resultaba por tanto muy natural que los técnicos de aquellas plantillas legendarias se situaran más allá de la tendencia o la identidad del mandatario electo.
Unanimidad
Los aspirantes estiman el énfasis en el juego de ataque, la tranquilidad que brinda al ambiente y la confianza de la plantilla.
Flick, con un triplete pero nacional más una segunda Supercopa de España, también ha quedado fuera de la ecuación. Nadie en esta precampaña ni en la campaña electoral se atreverá a poner en duda la figura del alemán, convertido en el arquitecto de un equipo ofensivo, valiente, entretenido y cada vez más maduro.
Tan solo 96 encuentros le han servido para ganarse el respaldo de una entidad con múltiples corrientes de opinión. No obstante, Flick despierta una unanimidad absoluta. Ha logrado poner en sintonía a los cuatro precandidatos que ya manifestaron abiertamente su deseo de postularse.
Flick no se toca. Su figura, más que sumar, multiplica. Y es una garantía que cuente con contrato hasta el 2027, que no haya que negociar en este interregno que preside Rafa Yuste. Pero entre los aspirantes a la presidencia sí existen distintas formas de abordar la gestión del futuro del entrenador. Desde el cheque en blanco que casi le prometió Laporta, hasta identificar aspectos que pueden mejorarse en busca de la excelencia.
Las diferencias
Laporta, quien lo contrató durante 2024, buscará aprovechar su elección acertada, mientras que sus críticos buscan brindar al entrenador un respaldo aún mayor.
“Si resulto vencedor en los comicios, Flick se mantendrá como técnico por el tiempo que desee”, afirmó Joan Laporta. Cuando aún no había presentado su dimisión, en el escenario de la Gala del Deporte de Mundo Deportivo. El expresidente apuesta por el argumento de que fue él quien apostó por Flick en el 2024 y la armonía que mantienen entre ellos y con otro miembro de su total confianza, Deco. La decisión, un acertado movimiento, fue suya y Flick, cada vez más vinculado al club, se lo ha agradecido.
Por el contrario, Víctor Font estima que al alemán todavía se le podría respaldar de forma más intensa y adecuada. “Flick pide estabilidad y, si ya le gusta lo que tiene ahora, con el proyecto deportivo que le presentaremos flipará”, augura el dirigente de Nosaltres.
De forma similar opina Marc Ciria, quien expresa grandes alabanzas pero no logra dejar de imaginar los resultados si se actuara de manera ordinaria en los periodos de traspasos. “Hansi Flick es un grandísimo entrenador, tiene contrato y, si él quiere seguir, por supuesto que disfrutará de estar en un nuevo Barça modernizado, con fair play financiero y con las mejores condiciones para trabajar”.
Cuatro meses por delante
La estabilidad en el mando táctico es beneficiosa, ya que el alemán conserva a la plantilla con posibilidades en cada una de las competiciones.
También el exdirectivo Xavier Vilajoana desea que Flick permanezca mucho tiempo, pues está extrayendo el máximo rendimiento de la plantilla y confiando en la Masia. “Lo está haciendo muy bien y nuestros planes son de continuidad”, revela. Sus puntos fuertes son que aporta “sacrificio, cultura de trabajo en equipo y mentalidad”.
La consenso en torno a Flick tiene otro punto a su favor: por segundo año seguido, Flick lleva al equipo a febrero con aspiraciones totales: primero en la Liga, en semifinales de la Copa y en octavos de la Champions. Permitirle trabajar en tranquilidad genera beneficios y recuerdos valiosos.
Difiere totalmente de lo que ocurría en el 2021 cuando, con Ronald Koeman en el puesto –fichado por Bartomeu–, Víctor Font contaba con Xavi Hernández en su estructura y Joan Laporta sugería habitualmente su predilección por la moderna escuela alemana.
Próximo a los 61 años, de Flick destaca que es un sujeto de fútbol que labora sin buscar pretextos y su apariencia formal y cumplidora. Asimismo, personifica al preparador de la entidad que se ajusta a las prioridades y elude generar enfrentamientos.
Pero no solo el entorno y los precandidatos están rendidos. Los jugadores están encantados. En el vestuario muchos le ven como un padre y él incluso bromea de que podría ser el abuelo de los más jóvenes. Y con eso sí que no se juega.
